Si de alguien hemos aprendido lecciones valiosas, es de nuestras madres. Ya sea a través de sus palabras o con el ejemplo de sus vivencias y acciones, son ellas quien de una u otra forma, siempre terminan transmitiéndonos lo mejor de la vida.

1. “Siempre piensa positivo”

Lo que pensamos es lo que atraemos. Concéntrate en que tus pensamientos sean tan buenos como las situaciones que deseas vivir en la vida. Serás más feliz.

2. “Cualquier sueño es alcanzable”

Sueña, visualízate logrando cada meta y atrévete a emprender cada aventura por más loca que parezca. Cualquier cosa que desees será posible si te empeñas en creerlo y trabajarlo.

3. “Da siempre lo mejor de ti”

En cada situación, en cada momento y para cada persona. Siempre entrega un extra, con tu mayor esfuerzo y la mejor actitud.

4.  “Atrévete a ser diferente”

Nunca intentes imitar a los demás, pues limitará la posibilidad de descubrir lo que te hace tan único. Atrévete a romper estereotipos y moldes.

5. “Defiende tu esencia, tus creencias e ideales”

Aún cuando nades contra corriente, defiende quien eres y aquello que piensas, sueñas y deseas.

 

6. “Sé tú mismo ante todo”

Siempre conserva tu esencia en todo lo que hagas, no permitas que nada ni nadie logre cambiar quién eres y ni eliminar lo que te tanto te distingue. Seguramente no serás del agrado de todos, pero lo que realmente importa es que cuando te mires al espejo, te agrade por completo lo que ves en el reflejo.

7. “Escucha consejos”

Aprende a escuchar y a tomar la sabiduría de cada persona y de cada palabra.

8. “Aprovecha cada oportunidad que te ofrece la vida”

No temas arriesgarte. De las grandes apuestas, surgen las grandes recompensas.

9. “Aprende a darte un respiro”

Aún cuando tengas montañas de cosas por hacer, encuentra el tiempo para invertir en ti y en todos aquellos que amas. Al final, es lo más valioso que puedes hacer.

10. “Colecciona experiencias”

Las mejores cosas de la vida son aquellas que no podemos capturar con las manos. Divierte, aprende, disfruta, ama y vive la vida con toda la intensidad. Las experiencias son lo único que perdura con el tiempo y lo único que nos llevamos con nosotros al final de nuestros días.

 

Por Elizabeth Almazán