Aunque nació en el mero centro de la ciudad de México, pasó a la historia del cine nacional por crear y dar vida a lo que entonces era un personaje no muy bien visto por la sociedad: el pachuco. En los años 40 este sujeto estaba muy marginado, pero negar su existencia e importancia en un México cada vez más influido por la cultura de los Estados Unidos, era imposible.
Váldez pasó gran parte de su infancia y adolescencia en Chihuahua, y estar en la frontera le ayudó a dar vida este famoso personaje.
Tin Tan, bautizado así por el ventrílocuo y empresario ecuatoriano Paco Miller, se caracterizó por sus estrafalarios y amplísimos pantalones que empezaban a la altura del pecho, gruesos tirantes, una larga cadena de reloj de bolsillo atada al pantalón, un ridículo corbatín, y un sombrero de ala ancha con pluma de pavorreal lo hicieron famoso. Lo mismo que su manera tan peculiar de hablar, aunque en en un principio fue muy criticado.
Su gracia, comicidad, simpatía, talento y voz le abrieron las puertas del cine, del radio y la televisión. Esto aunado a que cuando el movimiento pachuco declinó en los años cuarenta, el director de cine, Gilberto Martínez Solares, supo combinar el habla popular y humor del mexicano con la vivacidad de “Tin Tan”, transformándolo en un pícaro de barriada que conquistó el corazón del público.
Hizo alrededor de 100 películas, alternando con las actrices más bellas de aquel entonces como Silvia Pinal, Rosita Quintana, Silvia Derbez, Yolanda Varela y Rebeca Iturbide. Además dobló la voz del oso Baloo en “El libro de la selva” y el gato O’Malley de “Los Artistogatos”, de Walt Disney.
Se decía que Tin Tan era muy indisciplinado, tenía problemas con la bebida y le encantaban las mujeres, esta manera de vivir no sólo traía problemas con su manera de gastar el dinero, sino también en su trabajo, pues muchas veces llegaba tarde a sus llamados. No obstante, confiado demasiado en él mismo, lograba siempre ponerse al corriente en sus escenas. Asimismo, se aseguraba que lograba improvisar sus diálogos de una manera magistral, por lo que los directores nunca le llamaban la atención por salirse del libreto. Otra de sus características es que solía mantenerse al contacto de las necesidades de su familia o bien, ayudaba a quien podía o lo necesitaba.
Entre sus más destacadas películas se encuentran “El rey del barrio”, “El hijo desobediente” y “El Ceniciento”. Tin Tan falleció el 29 de junio de 1973, víctima de cáncer en el estomago, a la edad de 58 años. Para muchos, las comedias de Tin Tan fueron el espejo fiel de una urbe que enfrentaba cambios sociales. Hoy se le considera uno de los grandes del cine, y a tantos años de distancia es el ídolo de muchos niños y jóvenes. Encuentra más información de Tin Tan en el sitio más logevo en Internet dedicado al genial cómico: http://www.supermexicanos.com/2009/12/13/asi-era-tin-tan/.