La realizadora y guionista mexicana Lucía Carreras debutó en la 47 edición del Festival de Karlovy Vary, donde presentó Nos Vemos, Papá, en el que lanzó un desafío al público con un complejo drama intimista.
Carreras gusta de ver a los espectadores como seres inteligentes y sensibles. El filme deja abiertas numerosas interpretaciones sobre los móviles de los personajes y compite por el Globo de Cristal del certamen checo.
Nos vemos, Papá versa sobre la pérdida de un padre y la huella que deja en su hija, que a lo largo de los años ha ido construyendo de él una imagen idílica. Desafiando la separación causada por la muerte de su padre, Pilar vivirá con él como un ser imaginario.
Poco a poco su familia se da cuenta que algo no está bien con ella y tratará de separarla de su casa y de sus recuerdos. Pero Pilar encontrará la manera de regresar.
Tras lograr el premio la Camera d’Or en Cannes en 2010 con Año Bisiesto, la realizadora mexicana elige un tema difícil, como son esas relaciones entre padre e hija, y lo hace con gran sobriedad. Para el papel de la protagonista, que muestra un apego al padre más allá de la muerte del progenitor, ha contado con la experimentada actriz mexicana Cecilia Suárez.