Nuestras queridas amigas Bárbara Perusquía y Kitzia Nin Poniatowska -asiduas lectoras de esta columna- no están de acuerdo con la convocatoria que acaban de hacer cientos de usuarios de las redes sociales para protestar en el enlace religioso de Juan Cristóbal Salinas y Natalia Esponda, cuyo mensaje alusivo circula así en Facebook y Twitter: “Boda de Juan Cristóbal, hijo de Salinas de Gortari, sábado 22 de septiembre por la tarde”. Y después anotar de la dirección de la iglesia, añaden: “Seremos su pesadilla.”
EL BREVE ESPACIO
- Por Mario de la Reguera
(Juan Cristóbal es el tercer hijo que el ex presidente tuvo con su primera esposa Cecilia Occelli, cuyo casamiento por lo civil sucedió el pasado 30 de marzo, en el museo Casa de la Bola).
La Perusquía mandó a decirnos: “Me parece absurdo que se quiera boicotear la boda del hijo de Carlos Salinas de Gortari (por más malo que haya sido)….Además, si aceptáramos eso, creo que ningún hijo, nieto o bisnieto de ex presidentes podrían tener una vida normal…..ellos tienen todo el derecho a vivir una vida normal como cualquier ciudadano”.
Kitzita, por su parte, apuntó: “Y qué culpa tienen los hijos de los atinos o desatinos de los padres? ¿Qué edad tenía este niño cuando su papá fue Pdte’… ¿Es igual de corrupto o es un ciudadano honesto siguiendo o tratando de seguir con su vida a pesar de la sombra del legado de su papá?”, para luego preguntarse: “¿Entonces cuántas bodas no se hubieran cubierto! Ni de políticos ni de empresarios!”
La sobrina consentida de Elena Poniatowska, también evocó: “Yo era muy niña cuando mi mamá vino a la boda de Paulina López Portillo con creo Pascual Ortiz Rubio, Lopez Portillo siendo aún presidente, jamás he escuchado de tal cosa y si se me hace insólito y una falta total de respeto, por que las mismas personas que exigen el respeto, lo infringen?
Finalmente, comentó: “Yo a él no lo conozco, conozco a la novia Natalia y a su familia los Esponda y son gente común y corriente, trabajadores, dedicados, no entiendo ese afán de satanizar”.
Mientras son peras o manzanas, la prensa de espectáculos estará a la expectativa, pero por otro motivo: corroborar si, efectivamente, Emiliano Salinas Occelli, hermano del futuro desposado, arriba con la actriz Ludvika Paleta, pues todo parece indicar que pasó a mejor vida el mucho amor que se profesaban.
Si Emiliano y Ludwika llegan agarraditos de la mano, como en los viejos tiempos, todos exclamarán: “¡Prueba superada!”; pero si brillan por su ausencia, entonces musitarán: “¡Qué pena!”
Por hoy, es todo.