
Para Armando Mafud México es una eterna fuente de inspiración.
Este mes patrio es un buen momento para recordar cómo se ha desarrollado la moda en México. Relativamente joven, en cuestión de 20 años ha pasado de ser un industria limitada a estar al nivel de la moda internacional.
Nuestro país, junto con Colombia y Argentina, es uno de lo más prolíficos en cuestiones de moda de Latinoámerica. Sin embargo, generación tras generación los diseñadores enfrentan un mismo reto: crear una moda que transmita la identidad mexicana sin por ello caer en referencias burdas o evidentes. Una moda con sabor a México que capture todo la riqueza visual de nuestra cultura pero que sea comprensible y atractiva para cualquiera. A continuación hacemos un breve recuento de aquellos diseñadores que han sabido crear moda cien por ciento hecha en México.
Armando Mafud, el precursor
Antes que destacara cualquier mexicano por su estilo debe reconocerse el trabajo de Armando Mafud, pionero de la moda nacional, quien ha dedicado toda su vida a recrear la belleza de México en sus modelos de alta costura. Con su estilo muy particular, Mafud ha sabido transformar los trajes étnicos de distintas regiones en glamorosos vestidos de noche, principalmente, aunque sus colecciones también comprenden todo tipo de prendas incluyendo ropa de calle y hasta modelos de playa. Muchos consideran que el acercamiento de Armando Mafud a lo mexicano es demasiado literal, pero hay que tomar en cuenta que el fue uno de los primeros diseñadores nacionales que se atrevió a darle una lectura a toda la riqueza visual de nuestras tradiciones para lograr darle una identidad única a sus creaciones.

Pineda y Covalin han captado en la seda la belleza de sus tradiciones .
Pineda y Covalín, embajadores de la moda mexicana
Los diseñadores textiles Cristina Pineda y Ricardo Covalín, después de dominar el difícil arte del estampado en seda, comenzaron a plasmar motivos mexicanos interpretados en gráficos de un carácter contemporáneo y alegre colorido. Motivos tan mexicanos como los alebrijes de Oaxaca o las canoas de Pátzcuaro, Michoacán, son inspiración de diseños que dan vida a etéreos vestidos, camisas y corbatas masculinas, además de todo tipo de accesorios que pueden ser decorados con seda, incluyendo bolsos y sus famosas mascadas. A lo largo de su trayectoria Pineda y Covalin han llamado la atención dentro y fuera de nuestras fronteras, por lo que su presencia es indispensable en eventos como la Semana de la Moda. Su marca ha tenido el éxito suficiente como para poseer tiendas en los más concurridos puntos turísticos de México además de estar presentes en uno de los almacenes de mayor prestigio.
Tanya Moss, al rescate de nuestras tradiciones
No hay como la plata mexicana. Su peso y pureza exceden por mucho a la joyería en plata de otros países. Es por eso que en México existen tan buenos diseñadores en plata. Como Daniel Espinosa, quien ha triunfado en todo el mundo. Tan talentosa como Espinosa es Tanya Moss, quien teje con la plata sueños fantásticos en los que asoma su emblema, una pequeña mariposa. Recientemente Tanya ha querido rescatar una de las tradiciones más hermosas de la artesanía mexicana, la talavera. Para ello la diseñadora se dio a la tarea de aprender todo el proceso de producción de este tipo de cerámica, usado durante la época de la colonia. Desde modelar las piezas en arcilla, pasando por su cocción en el horno, hasta la elaboración de la pintura azul añil con la que laboriosamente se decora cada pieza a mano. Estas pequeñas joyas de talavera se combinan con la plata para convertirse en collares, anillos, dijes y pulseras. Originales y hermosas, Tanya Moss ha creado piezas únicas en el mundo, ya que están hechas con un pedacito de nuestra historia.

La diseñadora Tanya Moss.