Llevamos un estresante estilo de vida. Deseamos que el día tenga más de 24 horas para poder cumplir con las actividades. Aunado a esto, hay ciertos “ladrones de la felicidad” que si los dejamos que avancen, nos dañan continuamente.  ¿Qué tipo de pensamientos estás evocando constantemente? ¿Cómo es tu diálogo interior, positivo o negativo?

Los ladrones:

1.- Compadecerse de uno mismo.

Tratar de causar lástima. Hacerse el “mártir” o creerse la persona que viene a servir a todos a costa de su infelicidad y terminar el día sintiéndose vacía, exhausta, y promoviendo en la gente a la que quiere una dependencia.

2.-Echar la culpa a algo o alguien. 

Sobran excusas y culpamos a otros de nuestras penas para justificar la falta de alegría y estabilidad que sentimos. Lo que hacemos con esto es debilitarnos y privarnos del poder para lidiar la situación que estamos canalizando hacia otros.

 

 

3. Exceso de estrés.

Date tiempo para disfrutar tu camino.   Las últimas cifras relacionadas con la felicidad señalan: La gente feliz es un 35% menos propensa a enfermarse y produce un 50% más de anticuerpos en respuesta al ataque de virus y bacterias. Además, los individuos que obtienen mayores puntuaciones en las encuestas y pruebas relacionadas con la felicidad, presentan un menor riesgo a sufrir enfermedades cardiovasculares e hipertensión.

4.- Pensamientos negativos. 

Practica hasta el cansancio la acción de modificar tu forma de pensar nutriendo tu mente con pensamientos positivos y te será más fácil encontrar la felicidad. Recuerda: un pensamiento ocasiona un sentimiento; un sentimiento ocasiona una acción.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu