1.- Escribe tus metas para el futuro próximo y lejano 

El ser humano,  para sentirse realizado y feliz, necesita tener un propósito en la vida, marcar unos objetivos para seguir desarrollando el crecimiento personal. Y por esa razón es importante tener unas metas específicas que alcanzar. Así que siéntate, toma papel y lápiz, y escribe todo lo que quieras conseguir tanto en el futuro próximo como en el lejano, y qué pasos debes dar para lograrlo.

2.- Cambia un viejo hábito por otro nuevo 

La mayoría de nosotros tenemos alguna vieja costumbre que nos gustaría enterrar; pero es difícil hacerlo, sobre todo si se tratan de malos hábitos. En vez de eliminar esa mala costumbre,  crea un nuevo hábito que sea positivo y que puedas hacer a diario. Si por ejemplo quieres dejar de tomar tanto café, empieza tomando más agua, y ve reemplazando poco a poco la cantidad que tomas y disminuyendo las tazas de café que ingieres.

 

 

3.-  Deja de escuchar tanto a tu amígdala

La amígdala es un pequeño órgano con forma de almendra situado en medio del cerebro, y es la responsable de mantenerte a salvo. El problema es que nuestra “amiga” amígdala a veces es un poco cobarde e impide tomar ciertos riesgos que son necesarios, y hace que pierdas la confianza en ti misma.  En esos momentos cuando sientas un poco de miedo, no la escuches, y hazlo de todos modos, porque no es una sensación real: sólo es tu amígdala haciendo su trabajo. Arriesgarte puede asustarte, pero es más probable que te arrepientas de las cosas que no realizadas.

4.- Valórate más

Hacer siempre lo que otros quieren es duro: sentirás que algunas personas quieren aprovecharse de ti, o que te utilizan, o que no estás viviendo como quieres. Valórate, porque sólo así notarás el cambio que se produce en tu vida, que es empezar a ser feliz y estar en paz contigo misma.

 

 

5.- Juzga menos, acepta más

Nadie es perfecto. Todos tenemos una historia a nuestras espaldas. Hemos luchado una batalla de algún tipo que muy pocos conocen. Para hacer un cambio de vida, y tener una vida  feliz, debes juzgar menos a las personas, y aceptarlas más tal y como son – y también aceptarte a ti, con tus errores y tus aciertos.

 

Por Alejandrina Aguirre Arvizu