Cuando una relación termina muchas emociones se acumulan, más cuando habíamos imaginado que ese hombre sería nuestra ‘gran historia de amor’ y sería para toda la vida, quizás al principio cueste y duela asimilarlo, pero tarde o temprano entenderás porqué ya no están juntos y paulatinamente las cosas volverán a tener calma.

Tirarte en tu cama y sufrir mientras comes chocolates y helado, está bien unos días, pero hacer de eso tu rutina diaria, subirás de peso y acabarás por entristecerte más cuando notes que el tiempo pasa y tú sigues con el mismo sentimiento, pero ¡anímate!, existen muchas otras formas de curar un corazón roto.

1.- Reorganiza tu vida 

No idealices la relación. Replantéate el escenario y piensa con calma en lo que ha pasado. Debes entender que si bien hubo momentos y recuerdos bonitos, ya no están y antes que otra cosa debes tener una actitud positiva y esta no llegará si no decides desde el principio que quieres estar bien.

2.- Ponte las pilas y ejercítate

No hay nada mejor para un corazón roto que un poco de ejercicio. Sal a correr al aire libre, inscríbete en el gimnasio, toma esa clase de yoga o de baile que habías tenido ganas de tomar desde tiempo atrás. El ejercicio físico libera endorfinas y seretonina, responsables de esa sensación de bienestar, relajación y felicidad en el cuerpo.

 

3.- Shopping

Sal de compras, consiéntete, regálate una tarde en el salón o en el spa, cambia tu guardarropa. Sólo recuerda que todo tiene un límite, comprar te hará feliz momentáneamente, pero no hará que desaparezca el sentimiento y de nada te servirá vaciar tu cartera si vas a seguir deprimida.

4.- Concéntrate en tu yo interior

Reorganiza tus prioridades, deja a tu ex en el pasado y libérate de esa carga de emociones negativas. Piensa que  lo único que debes traer de esa relación a tu presente, es el aprendizaje, no cargues ni culpas ni remordimientos.

5.- No quieras ser amig@ de tu ex, no vale la pena

Aléjate lo que más puedas de esa persona, sus amigos, los lugares comunes, cierra el contacto en las redes sociales y rompe las fotos y cartas.

 

 

(Por Alejandrina Aguirre Arvizu)