La verdad es que ningun objeto se encuentra a salvo cuando de gérmenes se trata, sin embargo, existen muchos de ellos que son más propensos a acumular bacterias y a los que deberías poner el doble de atención.

Te dejamos la lista de algunos:

Esponjas 

De acuerdo con un estudio publicado por el Journal of Clinical Microbiology, las esponjas, ya sean para trastes o para la ducha, debido a la humedad y la exposición que tienen al ambiente, son el sitio perfecto para que se desarrollen miles de bacterias, por lo que es muy importante reemplazarlos constantemente y no dejarlos remojando en agua (la cual también se contamina muy rápido).

Cepillo de dientes

No sólo guarda los propios gérmenes bucales, sino que también adquieren las bacterias del entorno, en este caso, de tu baño en donde se crea un cóctel de bacterias de todo tipo. Es por eso que debes de tratar mantenerlo lo más resguardado posible para evitar que se infecte. Procura comprar un protector especial que le permita ventilarse pero sin entrar en contacto directo con ambiente, además de reemplazarlo cada 3 meses para asegurar su efectividad e higiene.

 

 

Cepillo para el pelo

Nuestro cepillo también se ensucia por lo que debes de limpiarlo constantemente para evitar que se generen bacterias que infecten y ensucien tu cuero cabelludo. Te recomendamos lavarlo por lo menos 1 vez al mes remojándolo en agua caliente y jabón. Puedes reemplazarlo tan seguido como creas necesario.

Toallas

Las toallas que utilizas tanto para tus manos así como para la regadera, no sólo guardan humedad, sino que también concentran grandes cantidades de piel muerta lo que lo hace el hábitat perfecto para millones de bacterias. Es recomendable lavarlas por lo menos 1 vez a la semana.

Almohadas y ropa de cama

Pasa lo mismo que con las toallas, al concentrar piel muerta se crea el ambiente propicio para los ácaros, lo que puede ocasionarte alegrías y reacciones en la piel. Te recomendamos lavar tus fundas cada semana y las almohadas por lo menos cada 3 meses. Si te interesa proteger aún más tu colchón y almohadas, puedes optar por colocarle protectores especiales, seguidos de las sábanas y fundas.

 

(Por Elizabeth Almazán)