¿Te ha pasado que por más que trabajas en una meta, no se concreta? Son muchos los factores que pueden te  pueden afectar al momento de trabajar en alcanzar algo que deseas, los cuales pueden relacionarse con tu entorno, la gente que te rodea, tus habilidades o incluso tus propios saboteadores internos.

Sucede que en contadas ocasiones podemos tener múltiples puntos a nuestro favor pero si nosotros no tenemos un pensamiento sólido y nos dedicamos a frenarnos a nosotros mismos, es muy posible que todo fracase aún cuando tenemos todas las herramientas externas para triunfar.

A continuación te mencionamos algunos de los saboteadores internos más comunes para que los identifiques y los evites.

 

 

Tu comunicación interna es tóxica

Elimina aquellos mensajes internos que te sabotean y que te hacen creer que no eres bueno o capaz de lograr lo que deseas. Aprende a escucharte y a dectectar lo que te motiva, así podrás utilizarlo para construir pensamientos positivos que te estimulen y te encaminen a una acción positiva.

Tienes exceso de excusas

Deja de estar encontrando pretextos para no hacer las cosas o pensar en nuevas metas y planes. Solo te detendrán y te dejarán estancado.

Estás en la eterna búsqueda de culpables

Es verdad que en ocasiones la gente que nos rodea puede tener un impacto importante en nosotros, sin embargo, no es un pretexto para que dejemos que nos detengan. Evita estar buscando culpables a tu situación, el único que tiene la última palabra sobre lo que piensas, sientes y haces, ¡eres tú!

Falta de compromiso

Comprométete con lo que deseas y apasiónate con lo que haces. Cuando tenemos amor y compromiso con nuestros proyectos el éxito llega por sí solo.

Te estancaste en los fracasos

Deja de pensar que un fracaso define el resto de tu vida o metas. Recuerda que de las fallas también se aprende. Si decides seguir adelante lo harás con mayor conocimiento, con más fortaleza y con más ganas.

 

(Por Elizabeth Almazán)

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