«El sueño sano forma parte de los tres pilares de la buena salud, junto con una dieta balanceada y ejercicio regular.»

 

La obesidad, sobrepeso e hipertensión, son algunos de los factores de riesgo para desarrollar apnea del sueño y en México uno de cada cuatro adultos puede padecerla, señalan expertos del  Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), de la Secretaria de Salud. 

Luis Torre Bouscoulet, jefe de la Unidad de Medicina de Sueño del INER, señaló que 10% de la población tiene mala calidad del sueño y sólo uno de cada dos adultos duerme el tiempo adecuado. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 (ENSANUT), 48% de los mexicanos roncan al dormir, de ellos 57% son hombres y 40% mujeres. Además el especialista detalló que cinco% de las mujeres consumen algún medicamento para dormir, debido a la dificultad para conciliar el sueño.

 Al respecto, Margarita Reyes Zúñiga, la psiquiatra experta en sueño del INER,  mencionó que los niños en edad escolar deben dormir entre 9 y 11 horas; adolescentes entre 8 a 10 horas; adultos de entre 7 a 9 horas y las personas de la tercera edad aproximadamente de 7 a 8 horas, de lo contrario es un factor de riesgo para la salud física y emocional. Recalcó que al no dormir las horas necesarias se incrementa el consumo o el antojo de alimentos no saludables, principalmente los que contienen más calorías, por lo que puede generar obesidad o sobrepeso.

 

 

Estos son los consejos de los expertos

1.- Haz ejercicio: 

Caminar, correr o nadar, nos aportan tres beneficios clave de cara a obtener un sueño reparador: cuando uno está cansado por el ejercicio se duerme más rápido, consigue un mjor sueño profundo y se despierta con menos frecuencia durante la noche.

2.-Un horario para los dispositivos electrónicos: 

El uso de aparatos en exceso en niños altera la calidad del sueño. El niño se duerma tarde y fuera de sus horas destinadas al descanso. Esto se agrava si los dispositivos se encuentran dentro de la habitación.

3.-Dormir:

En la noche dormir  más de siete horas y no utilizar dispositivos electrónicos más de 15 horas a la semana, ya que incrementan el apetito por alimentos altos en grasa y azúcar.

 

 

4.-Adiós al tabaco: 

El cigarro es amigo del descanso. La nicotina provoca en nuestro organismo un efecto que dificulta que nos quedemos dormidos con facilidad.

5.-Una buena área de descanso: 

El lugar donde duermes debe ser un templo de tranquilidad y silencio. Los dispositivos electrónicos y la pantalla deberán estar fuera de la zona de descanso. Lo ideal es que esté oscuro, relativamente fresco y todo lo tranquilo que sea posible. 

6.-Siestas sí, pero cortas: 

Dormir la siesta es beneficioso para continuar con energía el resto del día. Un máximo de 20 minutos más, sólo impedirá que por la noche no consigamos conciliar el sueño.

 

Por Alejandrina Aguirre Arvizu