Las relaciones pueden llegar a su fin por diversos motivos y en repetidas ocasiones deseamos salir de esa relación, pero somos nosotras mismas las que impedimos tomar la decisión, suele suceder que tenemos constantes pensamientos que nos limitan a terminar la relación, aquí algunos de ellos:

No lo quiero lastimar.

Es mucho más fácil terminar con una persona cuando te han herido, el sentimiento de culpa muchas veces le gana a la sensatez.

Éramos la mejor pareja

Estarte recordando y añorando lo que eran y ya no son no te dejará tomar la decisión.

Teníamos muchos planes

No te quedes con alguien sólo porque tenías cosas planeadas, si ya no estás cómoda sal de ahí.

No encontraré a nadie así

Justamente saldrás de esa relación porque quieres algo diferente, no querrás revivir lo mismo.

Voy o va a cambiar

Si algo no les gusta, no intenten cambiar. Difícilmente las personas cambian porque otra se los pidió, sus problemas no se van a solucionar así.

Podemos trabajarlo 

Sí, es verdad que las relaciones se alimentan, pero no deben costar mucho más de lo normal. Las relaciones son para ser felices y disfrutar, no para padecerla.