Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional ocupa un lugar especial en la memoria de todos los mexicanos por su relevancia histórica, pero no es necesario esperar a Fiestas Patrias para recorrerlo.

Enclavado en el norte del estado de Guanajuato, este Pueblo Mágico de casi 150,000 habitantes posee una ubicación privilegiada para destinarle una escapada en cualquier época del año gracias a su clima semicálido, con mañanas muy despejadas y noches con el cielo repleto de estrellas.

¿Todavía lo estás pensando? A continuación te presentamos siete motivos, ENTRE MUCHOS MÁS, para incitarte a preparar tu maleta:

1.- Su Centro Histórico

Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores

Con calles amplias y rectas que confluyen en la Plaza Principal, su trazado es comparable al de un tablero de ajedrez y es obra del sacerdote Álvaro de Osio y Ocampo, quien hacia 1710 comenzó la construcción de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, lo que elevó el estatus de la pequeña comunidad a Pueblo.

Puedes comenzar con un tour en un camioncito turístico para luego recorrer a pie cada uno de sus rincones al tiempo que degustas unos trocitos de jícama o unos esquites,  dos de las sanas golosinas que abundan en el lugar.

2.- El Museo de la Independencia Nacional

Museo de la Independencia

Imposible desvincular a Dolores Hidalgo del inicio de la la lucha por la Independencia de México. Para saber más de este pasaje fundamental de la historia nacional nada mejor que adentrarte en alguno de sus museos alusivos.

El Museo de la Independencia destaca no sólo por su acervo, sino por ocupar un inmueble construido a fines del siglo XVIII. La histórica madrugada del domingo 16 de septiembre de 1810, después de haber dado el Grito de Independencia frente a la Parroquia de los Dolores, don Miguel Hidalgo y Costilla se trasladó hasta el lugar para liberar a los presos e incorporarlos a su movimiento.

3.- Cantinas tradicionales

Dicen que en “El Incendio” José Alfredo Jiménez compuso “Tu recuerdo y yo”.

Llegado el momento de diversión puedes irte de tour por algunas de sus cantinas tradicionales, las que, dice la leyenda, tuvieron como parroquiano distinguido al cantautor José Alfredo Jiménez, hijo pródigo de esta población guanajuatense.

Y cuando decimos tour es literal, puedes tomarlo en la Plaza Principal de Dolores Hidalgo, así te integrarás a un bullicioso grupo que recorrerá cantando varias calles haciendo escala en cantinas tan emblemáticas como “El Incendio” y “La Hiedra”.

Se vale brindar con tequila o mezcal elaborados en Guanajuato.

4.- El Museo del Vino

Si quieres enriquecer tu cultura sobre vinos, nada mejor que este elegante espacio que alguna vez funcionó como hospital.

En el Museo del Vino de Guanajuato es un espacio interactivo que no se contenta con platicarte la historia de esta bebida y la industria que hay en su entorno, te da una idea del desarrollo que está teniendo la vitivinicultura en esta parte del país.

No olvides hacer una escala en su restaurante que te ofrece platillos de alta cocina y la oportunidad de beber vinos producidos en la región. ¡Salud!

5.- Las tortillas ceremoniales

Una delicia para tu paladar y tu vista. Estas ricas tortillas de maíz al comal son preparadas por cocineras tradicionales de la comunidad El Llanito, comunidad cercana a la cabecera municipal de Dolores Hidalgo.

Estas atentas mujeres han heredado esta tradición otomí que viene de varias generaciones e implica decorar las tortillas con dibujos de distinto tipo, especialmente religiosos, para presentarlas como ofrenda, de ahí su nombre “tortillas ceremoniales.

Para decorar las tortillas ocupan un sello de madera de mezquite, los más antiguos, o de pino. En se molde vierten extractos de betabel o muicle, lo que les da un característico tono morado y un sabor muy peculiar.

6.-  Nieves de garrafa

En Dolores Hidalgo puedes deleitarte con helados y nieves de sabores muy poco convencionales. Las opciones van pulque, camarón y tequila hasta aguacate, cerveza y mole.

Mención especial merecen las nieves elaboradas con cactáceas abundantes en la zona semidesértica cercana como el garambuyo.

7.- Museo y Mausuleo de José Alfredo Jiménez

No puedes irte de Dolores Hidalgo sin visitar dos sitios emblemáticos, ambos relacionados con José Alfredo Jiménez, sin lugar a dudas uno de los compositores más representativos de la música que da identidad a México.

En la Casa Museo José Alfredo Jiménez podrás observar un serie de fotografías y documentos que dan testimonio de su prolífica obra, y también de su vida tan intensa en la que abundaron los amores no correspondidos.

Al salir de ahí puedes dirigirte al Panteón Municipal para visitar el Mausoleo erigido en honor de este ilustre dolorense. Consiste en un gigantesco sombrero del que sale una especie de sarape que lleva incrustados los títulos de sus canciones más representativas.

Destaca también en letras de bronce el epitafio “la vida no vale nada”.

Por Pedro C. Baca