Desde la antigüedad la administración del hogar ha recaído en las manos de las mujeres, ellas han sido las que se han encargado de distribuir el gasto en las porciones correctas o al menos necesarias para el funcionamiento ideal de la casa. 

Es por eso, que resulta curioso que en la actualidad sean las mujeres quienes menos control tienen de sus finanzas, en especial porque ellas son el blanco de la mercadotecnia y prácticamente todos los productos van enfocados a las mismas, desde un simple jabón hasta un coche. Por ello es vital retomar la rienda de nuestra salud financiera, a través de simples actos que nos ayudarán a mantener claro el rumbo de nuestro dinero y nos revelará los pequeños errores que cometemos a la hora de gastar, todo ello nos dará más libertad a la hora de invertir o gastar nuestro efectivo.

 

1.Lleva tus cuentas en una libreta.

Sabemos que hoy en día hay aplicaciones para todo, que nos pueden ayudar a cuantificar cada respiro y medir nuestros pasos, pero la verdad no hay nada como una sencilla libreta y pluma; anota en ella la fecha y escribe tu gasto corriente, así estarás ejercitando dos cosas a la vez, tu memoria al tratar de recordar que hiciste el día de hoy y las matemáticas, porque ejercitaras la capacidad de sumar, entonces puedes empezar tu bitácora así “Lunes 21 de octubre, 8,30 am 100 pesos de gasolina, 9,20 am 50 pesos en cigarros, 11,15 am 88 pesos en caramel macchiato  y largo etcétera, cuando finalice el día te darás cuenta de tu rutina y de los gastos hormiga. Tendrás que aprender a discernir cual es tu gasto regular necesario de aquel que es prescindible.

 

 

2. Usa tu creatividad para conseguir ingresos extra.

Ve cómo y dónde hacer ingresos extra, es importante no atenerse a una sola fuente de dinero. Si tienes talentos ocultos como son dominio de una lengua extranjera, conocimientos en un área o disciplina como edición, escritura, danza o cocinar; capitaliza tus atributos y da clases u ofrece tus servicios. Créeme siempre hay alguien interesado. El punto es que puedes generar dinero de casi cualquier cosa, si de plano no eres muy bueno en algo, quizás las ventas sean lo tuyo, ya vienen las épocas de intercambios y festejos puede ser una excelente oportunidad para  ganar dinero extra y desempolvar viejas virtudes.

 

3. Define objetivos

Un ahorro que no tiene destino no sirve. Si tu sueño es tener unas vacaciones increíbles en Barbados, tomar ese curso que tanto deseas o simplemente tener un fondo de emergencia en caso de desempleo, ¡está perfecto! Tú escoge la motivación, cualquiera es valida, sólo hay que ser consistente de ello. Puedes destinar desde 100 pesos semanales hasta la mitad de tu sueldo, según tus capacidades y habilidades administrativas. Lo importante es que concretes tu meta y disfrutes del objetivo cuando lo alcances, el ahorro es una recompensa al esfuerzo, sacrificio y dedicación, entonces cuando tengas la cifra deseada o incluso más, úsala por completo y no tengas remordimientos.

 

 

4. Ten voluntad.

No requieres de mucho para hacer este gran cambio en tu vida, de hecho no tienes que empezar en enero como parte de tus propósitos de año nuevo, cualquier día es genial para empezar, cada instante es una oportunidad magnífica de iniciar un ciclo, no dejes que tus sueños sean tu mayor obstáculo. Naturalmente habrá días dónde no podrás acudir a todos los eventos que desearías, o comprar ese Apple Watch, pero mantenerte firme en algo que te interesa otorga una sensación de poder y alegría inconmensurables, serle fiel a tus propios principios es el origen a una vida solvente y feliz.

5. Ten un método de ahorro eficiente.

Sabemos que es una monserga averiguar qué son las tasas de interés y cuál es la institución bancaria a tu medida, sin embargo es algo que debes valorar. Ningún banco o plan de ahorro es igual a otro, por eso debes acercarte a un ejecutivo de cuenta para que te asesore bien o en su defecto adquirir libros de auto-gestión financiera con los cuales aprenderás consejos y técnicas muy sencillas para obtener saldo a favor.

 

 

6. Júntate con gente que sepa de negocios.

Quizás parezca una idea sosa, pero no es así, las personas estamos dispuestas a aprender lo mejor y lo peor de todos los entornos donde nos desarrollamos, por ello te recomendamos buscar la compañía de gente cuya solvencia sea buena o al menos estable. Pide sugerencias para tener una vida más holgada y no morir en el intento, seguramente ellos ya pasaron las mismas peripecias que tú y comprenderán perfecto la situación en la que te encuentras y quizás hasta te empujen a emprender un negocio, taller o algo que los beneficie a ambos. Ya sabes dinero llama dinero, tal vez no sólo rescatas tus finanzas sino que hasta las aumentas. ¡La inspiración lo es todo!

7. Escribe tus logros

Una vez que lo conseguiste, deja por escrito cómo fue que lo alcanzaste, para así poder replicar la formula o incluso agregar pasos si consideras que algo no salió tan bien, así no sólo estarás redactando una guía personal, sino que impulsarás a otros a que se abonen a un estilo de vida que es de provecho para todos. Te darás cuenta que al compartir tus experiencias tanto positivas como negativas, podrán ser de gran utilidad para la comunidad e incluso autorreferencial.

 

Por Carolina M. Payán