Ser feliz no es cuestión de suerte, más bien es algo que depende de nuestra actitud diaria. Así que pon manos a la obra y olvídate de aquellos pensamientos que sólo te hacen daño. Te recomendamos empezar por lo siguiente:

1. Abandona tus excusas

2. Deja de estarte apegando al pasado y fíjate más en tu presente

3. Olvídate de las quejas y dedícate a resolver

4. Deja de creer en aquellos pensamientos que te limitan

5. Renuncia a la necesidad de darle gusto a todos y querer llenar sus expectativas

6. Olvida el «No puedo», «No lo lograré», «Es muy difícil»

7. Abandona la zona de confort y atrévete a ir por aquello que deseas

 

Por Elizabeth Almazán