El miedo al compromiso es más normal de lo que se piensa y se le denomina ‘filofobia’, Si eres de esas personas que les cuesta entablar relaciones formales que comienzan a conocer a alguien y de repente les asusta querer a esa persona o tal vez estás por dar un paso aún más importante como lo es el matrimonio y al pensar en él te entran dudas y miedo definitivamente debes leer esto si no quieres convertirte en ‘La Novia Fugitiva’

1. Inventas cualquier pretexto para no verlo

Antes todo era maravilloso,  pero ahora ves todos los defectos de tu pareja y tratas de inventar cualquier cosa con tal de no verlo y salir con él. Si entras en este conflicto recuerda por qué estás con él, qué te gusta de él, por qué lo elegiste.

2. Sientes que todo y todos están en tu contra

Constantemente piensas que eres la única persona que tiene dudas de su matrimonio y con la primera duda que te entra en la cabeza crees que es una señal de que debes salir corriendo. No hablas con nadie para evitar ser juzgada, lo que no sabes es que el proceso por el que pasas es totalmente normal; es sano hacerse preguntas y tener dudas antes de comenzar algo formal, como bien dicen ‘más vale prevenir que lamentar’, pero no abuses de la desconfianza.

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3. Te incomoda salir de tu zona de confort

Tomar decisiones que cambien tu comodidad te aterra, prefieres seguir viviendo como estás que tomar el riesgo y fracasar.

4. Se te dificulta el apego

La falta de apego generalmente se debe a un trauma de infancia o de una relación anterior que fue dañina y a raíz de eso las siguientes relaciones pueden desarrollar un miedo al compromiso.

5. Piensas que el compromiso es sinónimo de esclavitud

Por lo general las personas que tienen miedo a comprometerse consideran su ‘libertad’ como algo sumamente importante en su vida, sin embargo no comprenden en su totalidad que una relación no implica la renuncia de la libertad.

 

6. Evitas a toda costa los temas de futuro

Cualquier relación que comienzas a tener se basa en temas superficiales, ‘la pasas bien’, pero tratas en lo más posible de no hablar nada que te comprometa a tu futuro; familia, hijos, viajes nada de esto está en tus conversaciones.

7. Te aferras a pasados que te han herido

Tu pretexto perfecto para no formalizar las relaciones es aferrarte al pasado donde sufriste y fuiste lastimada, eso te da fuerzas para no querer comprometerte y huir lo más rápido que puedas; sin embargo debes saber que los errores del pasado son enseñanzas y en lugar de llevarte para abajo, deben levantarte. Aprende de ellos y déjalos ir ¡Date una oportunidad!

Si crees que encajas perfectamente con el perfil de terror al compromiso no te asustes; déjate querer, vuelve a confiar, cree en tu instinto y arriésgate. No te precipites con ninguna decisión.

(Lety Casarín)