Sí ya sabemos que es muy pronto para hablar de otoño pero te lo avisamos porque esto estará de supermoda en la próxima temporada.

¿Cómo lo sabemos? Porque esto fue lo que observamos en las pasarelas y los desfiles de la Semana de la Moda de Milán. Te adelantamos que habrá un retorno de la artesanía y una elegancia atemporal.

1. El regreso del traje

No es sorprendente que sea en Milán donde vuelve con fuerza el traje. Italia es reconocida por su tradición del traje a medida para hombre y lo demostró ‘contaminando’ esta semana las pasarelas femeninas o mixtas. Los conjuntos de chaqueta y pantalón y chaqueta y falda hicieron su aparición en los desfiles de Fendi, con el el estilo del maestro recientemente fallecido Karl Lagerfeld, con chaquetas cruzadas o camisas de cuellos puntiagudos. En el caso de Gucci los trajes son ‘oversize’ o estructurados, tanto para hombres como para mujeres, con pantalones amplios. Armani ou Dolce e Gabbana propusieron versiones esmoquin.

2. El monocromo

Las marcas que desfilaron en Milán demostraron su preferencia por un solo color. Crema o marfil, negro o rojo, verde o azul, la paleta fue variada pero siempre respetando la idea de un solo tono, incluso en las modelos que lucían varias piezas. Gucci, especialista de las piezas desconjuntadas, fue el primero, a principios de la Semana, en desvelar esta tendencia, con looks totalmente verdes, violetas o marfil. También fue el caso de las marcas Agnona, N.21 o Ferragamo, cada una usando la paleta de sus colores fetiche.

3. El “grunge”

Para los millenials, los años 1990 ya son vintage. La moda siempre suele mirar hacia atrás y así es lógico que 25 años después de la muerte de Kurt Cobain, el ‘grunge’ y la energía de los años 1990 vuelvan a aparecer en las pasarelas. En el desfile de Versace incluso sonó la música de Nirvana para presentar vestidos con agujas y corpiños con cuero. Agnona también se dejó influir pero el grunge, como reivindicó su creador Simon Holloway, pero en una versión de lujo, con faldas escocesas, botas doc Martens, grandes gorros y grandes chalecos de materias artesanales, y tonos beige o gris para edulcorar el efecto «Smells like Teen Spirit» de Nirvana.

4. Las botas

Las botas fueron omnipresentes. Hiperfemeninas, con talones y por encima de la rodilla, en el caso de Cavalli. Estilo «arty» con formas originales de talones en el caso de Ferragamo. Masculinas tipo comando en Prada o Bottega Veneta. Pero también con influencias texanas en Versace o Fendi. También se vieron en los desfiles de Ermanno Scervino, Alberta Ferretti o Max Mara.

5. Los overoles

Los monos de trabajo inspiran al mundo de la moda para crear looks confortables pero elegantes, en versión con cierre en el caso de Ferragamo o Philosophy, o más ligeros y fluidos en la casa Missoni.

6. El negligé

A pesar del frío invernal, la marca Philosophy convirtió las picardías, los camisones y los negligés en el centro de su desfile, en versiones de seda rosa, roja o negra, adornada con encajes. En el desfile de Dolce e Gabbana también se vieron pero al estilo Hollywood y en versiones más rock en los casos de Versace y Marni.

7. La chaqueta de cuero al estilo Matrix

Italia es el país del cuero y las casas de moda demuestran su maestría en las pasarelas de Milán. Este año la estrella fue la chaqueta de cuero estilo Matrix. Se vio en el desfile de Fendi en cuero teñiddo de amarillo, en el de Bottega Veneta en cuero trenzado o acolchado, en el de Cavalli en azul, pero también en los de N.21, Ferragamo o Tod’s.

Con información de AFP