Para sanar a tu niño interior es necesario que abraces sus heridas, desde el adulto que ahora eres. Te proponemos estos tips.

  1. Canta las melodías que te hacían suspirar.
  2. Organiza un karaoke con tus amigas para cantar las bandas que estaban de moda y reír como locas.

2. Vuelve a jugar aquellos juegos de infancia. Sí, no importa la edad, vuelve a jugar a los Encantados, las Escondidillas y el Bote pateado. Es una excelente forma de quemar calorías, tonificar tu cuerpo y divertirte.

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3. Realiza una guerra de globos de agua con tus mejores amigas. Todo para activar la creatividad y jugar.

4. Lee tu libro favorito de cuando eras niña. Te sorprenderán cómo has cambiado y qué es lo pensabas.

5. Regresa a dibujar. A veces cuando te sientes estancada en tu trabajo o en la escuela, dibujar se torna en una excelente opción para fomentar la creatividad y conectarte con tus emociones.

5. Vuelve a reírte de ti misma. ¿Te acuerdas de cuando decías una tontería y pasabas horas tiradas en el piso con tu mejor amiga? Hoy, hazlo.

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6. Practica los deportes que más te gustaban cuando eras niña. ¿Qué te parece una tarde para nadar, saltar la cuerda o andar en bici?

7. Saca tus juguetes favoritos. ¿Dónde quedó esa muñeca y pijama que jamás te querías quitar? Busca tus objetos más preciados y conéctate con ellos.

8. Imprime algunas de tus mejores fotos. Diseña un collage creativo que te devuelva tu conexión contigo y a aquello por lo que luchabas.

9. Sigue tu corazón. Recuerda aquellas cosas que hacía con pasión y que no te importaba realizar o confrontarte con alguien para alcanzarlas.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu