Todas las alarmas están encendidas en Japón por la aparición de dos cuchillos de cocina sobre el pupitre del príncipe Hisahito, segundo en la línea de sucesión al trono de Crisantemo.

El acontecimiento ocurrió unos días antes de los ceremoniales que enmarcaron la ascensión del trono del nuevo emperador Naruhito, tío del pequeño.

La noticia se dio a conocer hasta ahora para no ensombrecer los eventos que llenarían de alegría al pueblo japonés, o eso se suposo.

Hisahito de Japón, el pasado 1 de mayo, rumbo a la proclamación de su tío el nuevo emperador Naruhito.

¿QUÉ OCURRIÓ?

El viernes 26 de abril un hombre de mediana edad ingresó al complejo educativo en el que el príncipe cursa la secundaria.

De acuerdo con informes de la policía, el individuo burló todos los controles de seguridad, haciéndose pasar por un obrero, con tal de llegar al salón de clases de Hisahito y colocar dos filosos cuchillos de cocina sobre el pupitre del niño de 12 años.

El responsable de esta acción, identificado como Kaoru Hasegawa, pintó las hojas de los cuchillos de color rosa, un gesto que nadie ha sabido interpretar hasta ahora.

¿Una alusión a la princesa Aiko, única hija del emperador, y desplazada de la línea de sucesión por el simple hecho de ser mujer?

Kaoru Hasegawa llevado a la estación de policía.

Hasegawa habría sido detenido al retirarse del plantel al ser detectado por las cámaras de seguridad. Ahora se encuentra bajo arresto, pero no se han dado a conocer más detalles de su detención.

EL ÚLTIMO VARÓN

Hisahito flanqueado por sus padres, los príncipes herederos Fumihito y Kiko.

El tercer hijo de los príncipes herederos Fumihito y Kiko, conocidos también como príncipes Akishino, Hisahito es el único varón joven de la Casa Imperial japonesa.

Su destino es convertirse en emperador. Y en él están puestas todas las esperanzas para evitar que la extinción de la familia imperial más antigua del mundo.

De no procrear hijos varones, Hisahito será el último monarca japonés.

Ahora es previsible que se incrementen las medidas de seguridad en su entorno. La medida irá en contra el deseo recién expresado por el joven royal en su primer encuentro con la prensa para celebrar su ingreso a la secundaria:

Entonces señaló: «Me gustaría llevar una vida estudiantil muy tranquila y satisfactoria». No podrá ser así.

Por Pedro C. Baca

Fotos AFP