Saber si sales con alguien así puede ser muy sencillo o puede requerir de atención minuciosa. Porque si bien hay unos cuyos comportamientos son burdos, obvios, también los hay quienes llevan el disimulo, el encanto y la mentira a niveles casi artísticos. Sin embargo, los hombres mujeriegos –de ellos estamos hablando– en un alto porcentaje de las veces terminan evidenciándose. Algo termina por descubrirlos. Veamos cómo suelen ser para entonces saber si estás junto a uno de esa especie.

Si por supuesto descartas ser una stalker o hacker de sus redes sociales, de su correo electrónico y teléfono celular, debes entonces estar atenta a ciertos detalles cotidianos que se pueden percibir a simple vista. Quizá no los halles de inmediato, porque, según psicólogos especialistas que han tratado a individuos con este tipo de personalidad, los mujeriegos poseen habilidades seductoras muy desarrolladas, un buen manejo verbal y una gran percepción de las necesidades afectivas de las mujeres en las cuales ponen el ojo. Algunos basan su acción de coqueteo y conquista en las promesas falsas y frases románticas excesivas pero que no tienen sustancia real.

 

Si nos basamos en las diversas opiniones de especialistas que han analizado esta personalidad, el mujeriego –también denominado “casanova”, por Giacomo Casanova, famoso seductor veneciano del siglo XVIII– padece adicción de la aventura y es un artista de lo falso. Pero esa actitud en realidad es reflejo de un gran temor al rechazo por parte de las mujeres, y necesita una constante valoración de ellas que le consolide su frágil identidad. Por otro lado, hay quienes son más benévolos con el mujeriego y suponen que no pretende lastimar a las mujeres y que su acción es para dar y recibir placer, dejar un recuerdo perdurable y no lastimar. ¿Será?

 

 

Según la opinión de la psicóloga clínica y terapeuta sexual y de pareja Virginia Pérez, hay formas de reconocerlos. La especialista dominicana cita las siguientes características del mujeriego:

  • Pone un interés mayor en los aspectos sexuales, incluso desde el inicio de la relación.

  • Promete cosas que después no cumple.

  • No lo hace muy feliz estar en casa.

  • Realiza actividades donde la presencia de la pareja está descartada.

  • Miente con frecuencia.

  • Se maneja con mucha discreción, tiene secretos y le cuesta trabajo abordar temáticas íntimas, personales.

  • Busca con intensidad lugares o situaciones en donde la presencia femenina sea abundante, adonde el ligue parecería propicio.

  • Trata a la mujer como si fuera un objeto de su propiedad.

Muy probablemente tú le puedas sumar a esta corta lista más rasgos, porque insistimos, los mujeriegos suelen tener un arsenal de mañas sutiles y se comportan de maneras contrastantes. No todos muestran todas las características arriba señaladas, incluso pueden no tener la mayoría de ellas, pero es muy probable que su personalidad encaje en alguna. Si tienes dudas respecto de si estás con alguien así, puedes en primer lugar intentar hablar con él al respecto, sin acusar, a modo de duda. Si evade, menosprecia o le enfurece que aborden el tema, quizá sean signos de que algo puede no estar bien. Más vale estar atentos e informados para tomar decisiones.

(Por JRH)