En la búsqueda de ser cada vez más saludables, son muchas las nuevas tendencias que están llegando cada día a nosotros, garantizando que nos vendrán de maravilla para conseguir resultados que ni siquiera sabíamos que añorábamos. Dentro de esas ofertas innovadoras en el mercado, actualmente se encuentra la famosa agua cruda (raw water) llamada así por tratarse de agua de manantial 100% natural, que se envasa y se consume sin tratarse, filtrarse ni esterilizarse.

Esta es una moda que inició principalmente en Silicon Valley y que ha ido ganando nuevos seguidores en todo Estados Unidos. Hasta ahora, las marcas que lo comercializan son Live Water, que obtiene el agua de Opal Spring y Tourmaline Spring, de Maine; a un precio de US$16 por botella. Ambas marcas aseguran que sus procesos de embotellamiento hacen que el agua permanezca en estado puro y libre de contaminantes, lo que convierte a este producto en agua “premium”.

Hasta ahora, los expertos han empezado a cuestionar dicho estado del agua, y a pesar de que ambas marcas embotelladoras aseguran que han realizado estudios que comprueban que es completamente seguro beber agua cruda, aún no se ha demostrado que en verdad sea de esta manera, por lo que a pesar de lo “sofisticado” que pueda llegar a parecer, sigue siendo como tomar agua de la llave.

¿Te atreverías a tomarla?