La cantante pop está acusada por defraudación fiscal y haber ocultado la contabilidad. Lo que sucedió es que el SAT le hizo diversas visitas fiscales desde 2013 y nunca pudo localizarla, ya que la cantante había cambiado su domicilio fiscal sin notificar.

El delito no es grave, se castiga desde tres meses a tres años de prisión, pero puede salir bajo fianza. El abogado de la cantante ha hablado sobre el tema de defraudación fiscal (evasión de impuestos) por el que se le acusa y mencionó que no es como tal un delito, ya que es verdad que Belinda creó una empresa en la que ella es la representante legal y debía hacer el pago de impuestos, sin embargo ella nunca supo que pagar era su responsabilidad.

La cantante se encuentra tranquila con su condición legal y logró conseguir un amparo para detener el proceso.

 

Esperemos que sus problemas legales se solucionen pronto y siga #GanandoComoSiempre