1. Brinda la posibilidad de que nuestra cabeza no perciba tanto los momentos de cansancio y dolor

2. Genera una sensación de compañía y placer al correr solo.

3. Está científicamente comprobado que incrementa nuestro rendimiento hasta un 15%.

4. Te motiva a completar el entrenamiento.

5. Te permite seguir un ritmo constante guiándote por las canciones.