Quienes sonríen fácilmente suelen ser bien recibidos en todo lugar. La sonrisa es una gran carta de presentación y abre muchas puertas. Y si además la persona ríe con franqueza y naturalidad, se completa un lindo rasgo de personalidad.

Pero eso no es todo: la risa además reduce la producción de cortisol y los niveles de presión arterial e incrementa la segregación de endorfinas en los centros de placer y de recompensa en el cerebro. Todos estos beneficios aumentan las ondas cerebrales.

Reír y sonreír tienen un efecto positivo en el bienestar, pero a medida que hacemos la transición de niño a adulto, tendemos a perder la costumbre de practicar estas conductas.

Un buen ejemplo de esto lo podemos ver en una fiesta infantil: a menudo vemos a los niños corriendo y riendo mientras disfrutan el momento, pero en contraste los padres se sientan alrededor, a veces llenos de las tensiones de la vida moderna, y apenas sonriendo de vez en cuando para romper sus graves expresiones faciales.

Los adultos podemos beneficiarnos si copiamos esa actitud infantil. Mira lo que investigaciones científicas dicen acerca de sonreír y reír:

El mero acto de sonreír nos acerca con la gente.
  • Los neurotransmisores son activados por los movimientos de los músculos de la cara, los cuales son interpretados por el cerebro, que a su vez libera las endorfinas responsables para ayudamos a bajar los niveles de estrés.
  • Inclusive fingir la risa o una sonrisa funciona ya que el cerebro no distingue entre lo real o lo falso e interpreta la posición de los músculos de la cara de la misma manera.  Las endorfinas también actúan como analgésicos naturales del cuerpo. Para los que sufren de dolor crónico, reír y sonreír puede ser un eficaz tratamiento.
  • Reír expande los pulmones, repone el oxígeno de las células y nos permite obtener todos los beneficios de ejercitar el cuerpo.
  • Una buena carcajada puede ayudar a liberar emociones, especialmente las que tendemos a mantener reprimidas en nuestro interior.
  • Sonreír nos hace más cercanos en la interacción con otras personas.
  • Ver películas divertidas es una excelente manera de inyectar algo de humor instantáneo en nuestras vidas.
  • Rodearnos de personas amantes de la diversión, optimistas y felices sacará a relucir nuestra sonrisa.
  • El mero acto de sonreír nos hace sentir mejor.
  • Una sonrisa genera el mismo nivel de estimulación que muchísimas tabletas de chocolate.
  • No se trata de fingir, pero sonreír nos ayuda a sentir mejor. Es importante que la sonrisa sea el producto de cultivar pensamientos positivos que mejoran el estado de ánimo.
  • Fuente: Investigadores de la Michigan State University.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu