Carlos de Gales cumple 70 años y de la mejor manera, rodeado por su amor de toda la vida, la duquesa Camila de Cornualles, sus hijos, los príncipes Guillermo y Harry, sus nueras, y tres hermosos nietos, los príncipes Jorge, Carlota y Luis, a quienes muy pronto se incorporará el primer hijo que tengan los duques de Sussex. ¡Por fin tiene una familia feliz y armoniosa!

Y es que ha sido francamente difícil llegar a este momento de vida. El heredero de la corona británica, nacido el 14 de noviembre de 1949, no fue precisamente un hijo querido, especialmente por su padre, el siempre exigente duque de Edimburgo, a quien nunca ha logrado enorgullecer del todo.

Como todos sabemos, Carlos de Gales hizo un muy mal primer matrimonio con la princesa Diana, quien le dio dos hermosos hijos, uno de ellos un futuro rey, pero también muchos dolores de cabeza, y no es que el príncipe no la hubiera querido es que ambos eran simplemente incompatibles.

Pesa también la larga espera como heredero el trono, condición que ostenta Carlos Felipe Arturo Jorge Windsor (su nombre secular), desde antes de cumplir tres años. La longevidad de su progenitora, la reina Isabel, lo ha convertido en una rareza en el mundo, sobre todo cuando hay una serie de herederos adolescentes, y peor aún, cuando muchos reyes abdican después de los 75, Carlos estaría a cinco años de llegar a esa edad.

El príncipe ha expresado su preocupación por, llegado el momento de su coronación, convertirse en un rey viejo, no solo por la edad, sino incapaz de comprender las necesidades de sus súbditos, de ahí que su agenda se mantenga muy dinámica, centrada especialmente en asuntos que tienen que ver con el desarrollo sustentable.

Por ahora el príncipe de Gales tendrá que seguir esperando paciente. La monarca de los británicos goza de estupenda salud y una lucidez que hacen imposible pensar en una abdicación. Carlos prosigue preparándose para ser un buen líder y ser el garante de estabilidad de la Gran Bretaña, sabe que eso se espera de él.

Por lo pronto, el futuro rey no se siente abrumado, aseguran sus biógrafos, porque por fin se siente muy querido, reconciliado con el pasado y rodeado por una familia que no para de crecer.

¡Felicitaciones Alteza Real!

Por Pedro C. Baca

Foto AFP