Christian Bale es uno de los actores más talentosos y guapos de su generación, pero nunca se ha caracterizado ni por la prudencia, ni el tacto.

Acaba de dar una muestra en la entrega de los Globos de Oro, gala en la que resultó triunfador como Mejor Actor de Comedia o Musical por su desempeño en el thriller Vice, interpretando al ex vicepresidente estadounidense Dick Cheney.

El problema se presentó cuando el actor pronunció su discurso de agradecimiento e invocó a Satán como su fuente de inspiración.

Algunos tomaron el comentario como un típico sarcasmo de quien es favorito para el Oscar.

Otros lo consideraron inapropiado y hasta ofensivo, entre ellos estuvo Liz Cheney, hija del político al que alude al filme.

La mujer apuntó en un tuit que si Satán inspiró al actor fue seguramente cuando este agredió a su madre y hermana hace algunos ayeres en Londres.

Dicen fuentes cercanas a Bale que el comentario de Liz le desdibujó la sonrisa.

Por Pedro C. Baca

Foto PhotoAMC