Agosto es un mes que tiene muchos matices, por momentos es el más cálido pero también el más lluvioso, sus días son tempestuosos y llenos de sorpresas, ellos marcan la pauta de la segunda mitad del año que casi siempre es la más excitante, fiestas, aniversarios, días de asueto entre muchas otras cosas.

Por ello antes de que se acaben las vacaciones y empiecen los días ajetreados, te recomendamos 5 autoras imperdibles en tu biblioteca personal y que seguro te harán la carga más ligera; así como ponerte en perspectiva lo que significa ser mujer en diversos contextos y épocas. 

 

 

 

1. La Casa de la Alegría, Edith Wharton.

Sin lugar a dudas ella es la reina del costumbrismo americano, su narrativa está poblada por paisajes de lujo y tramas crudas donde los personajes tienen diálogos internos tan profundos como arrolladores. La Casa de la Alegría, no es la excepción, que es una de las novelas menos conocidas por la socialité neoyorkina ganadora del Pulitzer, en ella se cuenta la historia de Lily Bart, una mujer de alcurnia venida a menos que tiene que luchar día a día por mantenerse sin perder el estilo, en el Manhattan de principios del siglo XX. cuyas reglas sociales son extremas y el cotilleo el principal pasatiempo.

En ese marco de desdicha y burbujas de champaña nuestro personaje, Lily Bart, se pregunta cuestiones elementales como, ¿Puede una mujer sobrevivir sin el apoyo de un hombre?, ¿Vale la pena una vida sin festines ni placeres?, ¿Por qué el mundo de las apariencias siempre es más apetecible que el de la realidad?, ¿Podemos renunciar a todo menos a la belleza?, estas y otras incógnitas se develan una a una en 382 páginas cuyo ritmo vertiginoso es seguido por renglones lapidarios que estriban como daga en el corazón.   

 

 

2. O Ilustre, Clarice Lispector

Fuerte y emocionalmente trasgresora, así se puede describir dentro y fuera la figura de Clarice Lispector, una mujer cuya prosa y poesía tienen la presencia de los cantos talmúdicos en consonancia con la riqueza tropical carioca. En la presente novela su personaje Virginia, es una joven que es un mar de dudas en el cual debe aprender a adaptarse tanto en un ambiente rural como urbano, mismos que se traducen en pensamientos bucólicos plagados de mucha sensibilidad así como la pugna por la libertad y la autorrealización en la ciudad.

En uno de los fragmentos de la novela se oye decir la siguiente querella, “¿Por qué a los hombres se les enseña a pensar y no a sentir?, Pensar es mundano, Sentir es espiritual.” Directa y sencilla, O Ilustre, es una novela para meditar bajo la lluvia junto un expresso bien fuerte. 

 

3. Malena es el nombre de un tango, Almudena Grandes

Almudena Grandes es una escritora y periodista que se ha encargado toda su vida de hablar desde los defectos y los vicios del alma, en cada uno de sus libros o notas nos revelan que los imperfectos del hombre o este caso los de la mujer que son precisamente sus acordes más interesantes. En Malena es el nombre de un Tango, no es distinto, todos los personajes involucrados destellan por ser genuinos monstruos, unos por estar enfermos, otros por guardar silencio sepulcral y los últimos por aferrarse a ser como son por y a pesar de todos.

Como es típico de Grandes, las mujeres en dicha historia son desafiantes, impertérritas y a la vez vulnerables, pero gracias a eso sus decisiones son seguidas por actos vivaces y voraces en un entorno clase mediero de una familia madrileña donde los secretos y mentiras están a la orden del día.

 

4. La Almendra, memorias eróticas de una mujer árabe, Nedjma

De la autora poco o nada se sabe salvo éste pequeño texto, cuya historia es una ventana a la vida de muchas mujeres árabes que no siempre son musulmanas o que si lo son, tienen una forma muy peculiar de vivir su religión. El libro es una auténtica  joya por lo breve y sensual de la trama, donde una joven de 17 años debe escoger entre la existencia monótona conyugal o empezar de cero en otra ciudad de Marruecos, Tánger, donde no sólo experimentará la dicha de la independencia, sino la alegría del cuerpo,  en un viaje estimulante por el arte, la moda, la música y el buen sexo, todo esto durante la década de los 60 en la cual se oyen de fondo los manifiestos comunistas, los ensayos de Simone de Beauvoir y la música  de Ravi Shankar haciendo ebullición en una de las regiones más coloridas y afrancesadas de África del Norte.

 

 

 

5. El amor es hambre, Ana Clavel

Exquisita y lúdica como debe de ser toda escritura, así se nos presenta uno de los libros más bonitos de Ana Clavel, autora contemporánea mexicana amante de las la mitología y las alegorías. Elegante como nadie la escritora Ana Clavel retoma el cuento clásico de Caperucita Roja y lo transforma en una historia voluptuosa, cuya mezcla de tristeza y dulzura, hacen que el lector no se pueda desprender del libro desde el inicio al final.

El gran protagonista de la historia no es otro que el apetito, ese gusto capital por llevarnos a la boca lo que más nos gusta y compartir lo que más queremos en forma de banquete. La comida y el amor son signos manifiestos de la pasión que Artemisa siente por sus familiares y amantes, tras cada platillo una historia, tras cada bocado un suspiro congelado en el tiempo a manera de pintura de Magritte. El Amor es Hambre, es una novela que nos insta a devorarnos el mundo de manera resuelta e inocente, ya que las cosas más atractivas para los individuos inician con pueril curiosidad y terminan con voraginosa pasión. 

 

 

Por Carolina M. Payán.

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