Seguramente tú como muchas mujeres u hombres quieren encontrar una buena pareja con quién compartir este 2019. Quizás, para algunos, hasta sea un propósito para este año nuevo.

Lograrlo sí es posible, pero contrario a lo que se piensa, esto no depende de la “suerte” ni “del destino”, sino del trabajo emocional que hagamos con nosotros mismos.

Te compartimos cinco pasos básicos, que Tati Ortiz Monasterio recomienda en su libro El futuro es mujer (de editorial Diana):

1. Vibras positivas

Las personas vibramos a distintas frecuencias que conectan o no con los demás, por eso creamos nexos con personas compatibles a esta frecuencia. Por lo que hay que reflexionar sobre cómo pensamos y cómo nos comportamos, a dónde vamos y con qué tipo de personas nos relacionamos.

2.  Rumbo definido

Cada ser humano debe eligir su propio rumbo, su camino. Querer establecerlo con base en el deseo del otro es un gran error. Si elegimos dónde queremos estar seguramente conoceremos a personas que compartan sueños y estilos de vida similares.

3. ¡No más cuentos!

Dejar de pensar que el amor es como en los cuentos de hadas donde existe alguien “perfecto” para nosotros. Noticia: ¡nadie es perfecto! Sin embargo es importante definir qué es lo que sí nos gusta y qué es lo que no podemos tolerar, para entonces elegir con claridad.

4. Llenar el vacío

Evitar tapar “el vacío” que sentimos con una pareja. Cada persona es responsable de llenar sus “huecos emocionales”. Nadie tiene el deber de curar nuestras heridas.

5. Respetarse y amarse

Dejar de buscar en una pareja la protección, seguridad, compañía y ternura. Todo esto podemos otorgárnoslo nosotros mismos. “El amor no se da, se tiene hacia uno mismo”. Lo que se da son muestras de alegría y de convivencia positiva.

Así que para que tu deseo se vuelva una realidad, te proponemos que tu propósito de este 2019 sea establecer una relación armoniosa contigo, pues si estás en el lugar y vibración o estado de ánimo correcto para ti, seguramente encontrarás personas compatibles y dispuestas a quedarse con alguien que sabe ser feliz.

Por Mariana Chávez