Alcanzar un estilo de vida plena es mucho más que sólo una casa bonita o un gadget. Se trata de conectar con tu interior.  

 

La meditación budista cumple con el propósito de ayudarnos a encontrar el bienestar interior a través de diferentes prácticas, dice el monje Gueshe Dakpa Jigme, del monasterio Drepung Loseling en Mundgod, Karnakata de la India, lugar donde vive exiliado junto con aproximadamente 3,500 tibetanos debido a la invasión china al Tíbet. Hoy, Drepung es uno de los monasterios más grandes en el exilio.

El religioso señaló que es importante aprender a concentrar la mente para meditar y desarrollar las virtudes del amor y la compasión,  fundamentales para la paz y el bienestar interno. “Además, la meditación al estar en armonía con los cuatro elementos que conforman el cuerpo, ayuda a sanar las enfermedades y evita que otras surjan”, explicó.

 

 

Calma la mente

El monje recomienda iniciar la meditación con respiraciones lentas y pausadas que ayudan a calmar y concentrar la mente y eliminar los pensamientos negativos. “La meditación se logra entrenando la mente en alguna virtud, por ejemplo, en la compasión hacia los amigos, enemigos y extraños. Reflexiona en la bondad y en los cuidados de esos seres para que te des cuenta de los beneficios que aportan a tu vida. No te apegues a la gente, no le tengas aversión a los enemigos y no seas indiferente a los desconocidos, más bien reflexiona constantemente en el beneficio que brindan, así encontraras la paz interior”.

 

 

¿Cómo se perdona?

“Cuando una persona está enojada u odia es porque está bajo el control de su mente, por esa razón, en ese momento no es responsable de la conducta, por eso el budismo tibetano hace una diferencia entre el individuo y la mente, desde esa perspectiva nos enfocamos en observar el enojo, sin imputar las faltas, consecuencias de una crisis negativa, con esa visión somos más tolerantes y compasivos, y guardamos menos resentimiento, al entender que las faltas provienen de la mente y que todos cometemos errores”.

El monje recomienda:

 

“Date cuenta que no hay nada seguro en esta vida, aquellos que hemos considerado amigos en algún momento pueden convertirse en enemigos o viceversa y, de acuerdo a la creencia de las vidas pasadas y futuras se menciona que todos cumplen diferentes papeles a lo largo de la vida y  entonces, la mente está más abierta para aceptar a las personas”.

 

“Gran parte de las causas de los conflictos son porque no somos capaces de meditar en la paciencia y tolerancia, creo que este tipo de prácticas son útiles para traer paz al mundo, amor y compasión”, concluye el monje.

 

(Por Alejandrina Aguirre Arvizu)