“Yo no fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer un bombilla”, dijo Thomas Alva Edison. Muchos fracasos han terminado en éxito a lo largo de la historia.

Todos hemos pasado por momentos difíciles o de «fracaso» de los cuales pudimos ser o no ser los responsables.  Pero ¿te has puesto a pensar en que la forma o emoción con la que viviste los hechos dependió, mas que del suceso, de la interpretación que le otorgaste?

Uno de los grandes temores de los seres humanos es errar, equivocarse pero, ¿qué significa fracasar? Es simplemente no obtener el resultado que esperas. El problema es que en la actualidad todo se ha polarizado, lo bueno y lo malo, el éxito y el fracaso, la riqueza y la pobreza.

Esta visión tan extrema donde todo es blanco o negro nos impide ver los miles de tonalidades intermedias. Si bien no se puede negar que no obtener el resultado que queremos puede resultar frustrante, este dolor puede minimizarse si miras con detalle todo lo que aprendiste en el camino, y a partir de ese momento pones en práctica el conocimiento adquirido.

En su libro El arte de la buena vida (editorial Paidós) el filósofo Rolf Dobelli explica que si bien  no podemos controlar los hechos que nos suceden, la interpretación del evento sí está bajo nuestro control. Y de hecho asegura que la buena vida, la vida feliz, depende de la interpretación constructiva de los hechos.

Nosotros mismos ya hemos experimentado esta sensación cuando éramos niños y comenzamos a caminar. Todos, sin excepción, caímos, afortunadamente como la idea de fracaso no estaba aún interiorizada, simplemente nos paramos y seguimos intentándolo una y otra vez hasta que lo logramos.

Esta idea se conservó en la prodigiosa mente de uno de los grandes genios, Thomas Alva Edison, quien acuñó la frase con la que iniciamos el texto.

Si quieres saber más tips sobre la buena vida y la felicidad no te pierdas el reportaje multimedia de nuestro portal hermano Contenido 3.0 Felicidad a la mexicana.

Por Mariana Chávez Rodríguez

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay