Es normal que cuando terminamos relaciones que fueron largas, significativas o muy dolorosas; nos lleguemos a sentir poco preparados para empezar una nueva etapa con un nuevo prospecto, pero después de pasar algunos procesos y aprender la lección correspondiente, siempre salen a relucir algunos puntos que nos harán saber que estamos listos para iniciar una nueva relación.

El recuerdo de tu ex ya no te causa incomodidad o dolor

Lograste dejarlo todo en el pasado, puedes recordar cada acontecimiento sin que el recuerdo te lastime o te cause tristeza, e incluso podrías encontrarte con esa persona sin que te cause incomodidad extrema o enojo.

Te emociona iniciar nuevos proyectos con alguien más

Has dejado de imaginarte con esa persona por la que tanto sufriste y poco a poco empiezas a abrir tu panorama planteándote la posibilidad de emprender un nuevo proyecto con alguien.

Te sientes plen@ y feliz

Te has vuelto a sentir completamente feliz. Estás consciente de lo que tienes y estás satisfech@ con ello. No necesitas de nadie más para sentirte plen@ y realizad@.

Has aprendido a conocerte y saber lo que deseas

Los fallos y aciertos de tu relación pasada te han ayudado a entender qué es lo que deseas y esperas de una relación, además de que han sacado a flote la posibilidad de mejorar como persona, llevándote a madurar y entender algunas cosas y procesos que hasta hace algún tiempo, parecían incomprensibles. Algo completamente necesario para empezar al 100% y sin vicios de antiguas relaciones.