El 31 de agosto de 1997 el mundo se conmocionó ante la noticia del inesperado deceso de la princesa Diana de Gales, a consecuencia de un accidente automovilístico ocurrido en una vía rápida de París, mientras huía de la prensa acompañada por el empresario Dodi Al-Fayed.

Han pasado 20 años desde entonces, pero hay quien aún recuerda las insólitas muestras de consternación que dejaron literalmente al mundo bañado en lágrimas.

El duelo en las calles confirmó que Diana había sido una “reina de corazones”, como ella se autodefinió, además de un ícono de la cultura popular de fines del siglo XX.

Tras su muerte brotaron quienes la calificaron de irrepetible e inolvidable, tanto por marcar tendencia en la moda como por su condición de celebridad que da mucho de qué hablar.

Pero también por su involucramiento en causas humanitarias que en aquel tiempo no redituaban popularidad. Diana tuvo la valentía de ir contracorriente.

A continuación ocho aspectos que marcaron la biografía de la “princesa del pueblo”:

1.- Su matrimonio con Carlos de Gales:

Fue “la boda del siglo XX”, especialmente por la cobertura televisiva que la convirtió en uno de los eventos más vistos a nivel mundial.

2.- Sus hijos Guillermo y Enrique

Hasta antes de Diana era impensable para la realeza inglesa expresar sus sentimientos en público, pero Diana nunca dudó en besar y abrazar a sus hijos y promover un trato cálido entre ellos y el príncipe Carlos.

3.- Su espontaneidad

Antes de su llegada la familia real británica se apegaba a un comportamiento acartonado y distante porque consideraba de mal gusto externar sus emociones en público. Diana se mostraba natural, relajada y muchas veces vulnerable.

4.- Sus muestras de solidaridad con víctimas de Sida

Con su calidez hacia estos pacientes con gestos como saludarlos de mano cambió la opinión pública respecto a la pandemia, y generó conciencia sobre la necesidad de combatirla.

5.- Musa de grandes diseñadores

Entre sus amistades cercanas figuraron Christina Stambolian, Gianni Versace y John Galiano, responsables de sus outfits más memorables y que millones de mujeres añoraban tener en su guardarropa.

6.- Su divorcio

Se casó muy enamorada del príncipe Carlos y con la ilusión de formar una familia enorme con él, pero la realidad es que el matrimonio nunca funcionó.

En 1992 anunciaron al parlamento británico su decisión de llevar “vidas separadas”. Cuatro años después firmaron el divorcio.

Diana recibió una jugosa indemnización y conservó el título de princesa de Gales, pero perdió el tratamiento protocolario de Alteza Real, lo que la apartó de la realeza británica, a pesar de ser madre de un futuro rey.

7.- Su trabajo pacifista

Durante su último año de vida participó en campañas para evitar la fabricación de minas antipersonas y se reunió con sobrevivientes de campos minados. Este gesto la enemistó con la industria militar británica, pero sirvió para sembrar conciencia sobre la gravedad del problema.

8.- Su funeral

El deceso de la princesa provocó una reacción mundial que por momentos rayó en la histeria. Además, provocó una crisis política en el Reino Unido debido al desdén que la reina Isabel II mostró ante el incidente. Al final, la monarca cedió y le rindió homenaje. Diana recibió el reconocimiento por el que luchó siempre.

(Por Pedro C. Baca)

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