Conocer los ancestros ha despertado a lo largo de la historia aportes al conocimiento de la historia del hombre. Ahora, dibujar e investigar el árbol genealógico de la familia es una ocupación que genera placer y bienestar a la mayoría de las personas que emprenden estas tareas, según un estudio realizado por la Universidad Warwick, Reino Unido. Al final se sienten reconfortadas y conectadas con sus parientes cuando conocen mejor a dónde pertenecen y a sus protagonistas.

El árbol genealógico está vivo dentro de cada persona, es la expresión del clan. El inconsciente familiar, con sus emociones y conductas, determina la postura frente a la vida y conduce hacia actos  repetitivos de unos patrones de los que difícilmente podemos escapar.

La genealogía es un sistema de repetición con fechas, enfermedades, rangos de hermandad, muertes, separaciones matrimoniales, semejanzas, nombres, profesiones, etc. que se transmiten de una a otra generación.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu