El primer evento de la Semana de la Moda de la Alta Costura estuvo lleno de glamour y como todos los años la primera noche se la llevó Dior, que con su desfile de Primavera-Verano 2019, dio un sello de distinción y originalidad al evento con su recreación del mundo circense.

La directora artística de Dior, la italiana Maria Grazia Chiuri,  literalmente se llevó el circo a París e hizo desfilar a payasos andróginos con disfraces minuciosamente elaborados, en el primer día de la alta costura.

Las modelos, maquilladas con lágrimas negras bajo los ojos, lucieron gorras negras tipo cofia con velos, al avanzar bajo la carpa de circo instalada en los jardines del museo Rodin.

Las actrices italiana Monica Bellucci, británica Kristin Scott Thomas, la abogada nicaragüense Bianca Jagger, las modelos Karlie Kloss, Eva Herzigova y Natalia Vodianova presenciaron el desfile, acompañado de una actuación de acróbatas de Mimbre, una compañía británica de circo femenino.

La tradición

La presencia de la marca se inscribe en la tradición de Christian Dior, que solía acudir al Circo de Invierno parisino, donde Richard Avedon tomó en 1955 la célebre foto de la modelo Dovima luciendo un vestido de alta costura entre dos elefantes.

«En París, hay una larga tradición circense, como en Italia, cuando se piensa en Fellini y 8 1/2. El circo es un pequeño mundo que se mueve de una ciudad a otra y cambia la ciudad a la que llega. Como la Semana de la Moda», declaró Chiuri, que en sus desfiles siempre incluye referencias artísticas.

La diseñadora, que suele apostar por modelos con fuerte personalidad, les hizo llevar estas cofias brillantes que «esconden quiénes son y permiten concentrarse en las prendas que llevan».

«Es un espectáculo en el que cada prenda representa un carácter»: «valiente», como un traje negro con pantalón abombado, o «melancólico», como un vestido de color pastel.

Las referencias a los códigos del circo son evidentes, como los motivos de rombos sobre estampado jacquard, satén u organza, los animales bordados sobre las faldas y las llamas impresas en un vestido largo. El corte de algunos trajes recuerda la vestimenta de los domadores.

(Photo by FRANCOIS GUILLOT / AFP)

Una nueva belleza

Grazia apostó además por zapatos que brillan «porque en el circo hay que llamar la atención».

Otros guiños a este universo se concentran en los colores que buscan recrear una fina capa de polvo sobre las prendas, así como las técnicas que dan la impresión de que los vestidos están rasgados o desgastados por el paso del tiempo, como si hubiesen salido directamente de los baúles de una compañía ambulante.

«El tiempo transforma las prendas que viajan en baúles hacia una nueva belleza», según Chiuri.

En su desfile tampoco podía faltar la vertiente feminista que caracteriza a la diseñadora italiana, célebre por la popular camiseta de Dior que creó con el lema We should all be feminists (Todos deberíamos ser feministas).

Así, hizo desfilar a una modelo con un vestido de tul y bandas de satén multicolores, en un homenaje a Maud Wagner, artista de circo y primera mujer tatuadora de Estados Unidos.

Los collares, pulseras y anillos representan manos entrelazadas. «En los ejercicios de acrobacia, hay que tener confianza, tu vida está en manos de otro. «Es una bella metáfora», dijo la diseñadora italiana.

Photo by FRANCOIS GUILLOT / AFP

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