Una parte esencial de nuestro maquillaje de diario es el blush, este es el producto que le da un poco de color extra a tu cara para que te veas más atractiva. El punto con este cosmético, es saber qué te queda bien, para que no termines viéndote como una niñita jugando a pintarse.

Así que lo que tienes que saber antes de escoger y comprar un blush, es el color de tu piel. De esto dependerá la tonalidad que deberás usar en tus mejillas.

Piel blanca:

Foto: Mike Marsland

Puedes usar un rosa pálido que sea casi del color del interior de tus labios. De esta forma, te verás un poco sonrojada. Si escoges un tono más oscuro, lo que te puede pasar es que en lugar de que tu piel agarre los pigmentos rosados, se verá anaranjada. Si tu piel tiene un tono amarillento entonces deberás de usar un blush color durazno, ya que hará que el color rosado de tu piel resalte más.

Piel bronceada:

El blush con tonos anaranjados te quedará increíble, ya que es un tono fresco y juvenil. Esto no significa que su blush debería de ser naranja. Igualmente, te queda el color un poco más moradoso, para cuando quieras lucir atrevida.

Piel morena:

Tu tienes una piel con tonos un poco más verdosos, por lo que se te puede complicar el encontrar el blush perfecto. Pero no te preocupes, puedes usar uno color durazno, que sea opaco y cálido. También te favorece el color bronce ya que hace que la piel se vea más luminosa.

Piel oscura:

El blush que mejor te queda son los bien pigmentados. Con esto nos referimos a que el color sea brillante, que se note y que no sea café. A ti te queda el color pasa con un poco de fucsia. También puedes usar el color ladrillo,  sólo debes de estar segura de que el tono sea cálido y no uno frío.

 

(Carolina Arellano S.)