Dormir bien y descansar correctamente va más allá de cerrar los ojos y apagar la luz.  Los trastornos del sueño también son un factor de riesgo para determinadas enfermedades cardiovasculares o mentales. Una encuesta realizada por Philips en 2015 reflejó  la importancia del sueño para millones personas de diez países diferentes.

El 96% de los encuestados considera el descanso diario muy valioso; el 87% lo consideran como factor principal en la salud y el bienestar. De entre todos los encuestados, tan sólo el 17% confesaba dormir durante toda la noche.

La Asociación Mundial de Medicina del Sueño ha elaborado un decálogo de recomendaciones que favorecerán el correcto descanso: 

 

1. Establecer un horario regular de sueño.

2. Si se duerme siesta, intentar que no supere los 45 minutos.

 

3. Evitar el alto consumo de alcohol al menos cuatro horas antes de acostarse.

 

4. No fumar antes de ir a dormir.

5. Evitar la cafeína hasta seis horas antes de acostarse. Esto incluye el café, el té, los refrescos y el chocolate.

6. Evitar las comidas pesadas, picantes o azucaradas hasta cuatro horas antes de acostarse.

 

7. Hacer ejercicio regularmente, pero no justo antes de acostarse.

 

8. Usa ropa cómoda para dormir.

 

9. Intentar bloquear el ruido y eliminar la mayor cantidad de luz posible.

 

10. Evitar utilizar tu cama como oficina.

(Lety Casarín)