En un verdadero infierno se ha convertido la existencia de Ernesto Augusto de Hannover, el todavía esposo de Carolina de Mónaco, quien ha sido recluido por enésima vez en una clínica de rehabilitación por culpa de su alcoholismo.

El episodio es grave, de acuerdo con informes de tabloides europeos, su salud mental está tan mermada que su familia ya busca declararlo “incapacitado mentalmente” para administrar su inmensa fortuna.

La más reciente recaída del excéntrico y polémico royal alemán ocurrió durante en una agitada fiesta en Austria. “El príncipe se sobrepasó y perdió el conocimiento”, señala la revista germana Bunte en un reportaje que explica con detalle como Ernesto Augusto fue internado de urgencia en la clínica Salzkammergut en la pequeña localidad de Gunden.

 

SOMBRA DEL PASADO

La revista, que no cita fuentes, señala que los médicos sometieron al príncipe a “una cura de desintoxicación, pero también a tratamiento psiquiátrico” al constatar que el paciente de 64 años sufría de alucinaciones y no sabía quién era, ni tampoco donde se encontraba.

“El príncipe se ha convertido en una sombra de lo que fue”, anota la revista, que señala que Carolina podría convertirse en su tutora, si los médicos y posiblemente abogados, llegan a la conclusión de que el hombre ya no es capaz de actuar de forma responsable en su entorno.

La pareja, unida en segundas nupcias, está separada desde 2009 pero tienen una hija en común, la princesa Alejandra de Hannover, quien está por cumplir 19 años. Por su parte, Ernesto Augusto tiene otros dos hijos, fruto de su primer matrimonio, con quienes lleva pésima relación.

 

The Grosby Group

 

MALOS PRONÓSTICOS

El estado de salud Ernesto de Hannover, al parecer ha mejorado, pero los médicos aún están estudiando la posibilidad de mantener el tratamiento psiquiátrico a causa del síntoma de delirium tremens que presenta, un estado de salud mental que puede costarle la vida.

Es de sobra conocido que los alcohólicos que dejan de beber de forma abrupta, a causa de una cura de desintoxicación, deben lidiar con delirios, confusión mental y la pérdida de control sobre su cuerpo.

A PROPÓSITO

Ernesto Augusto de Hannover es jefe de una de las casas reales más antiguas de Europa, si bien desde hace mucho está lejos de algún trono, dispone de un patrimonio inmobiliario que supera los 400 millones de dólares, además de 234 millones en su cuenta de cheques, ese dinero le permite codearse sin recato con otros miembros de la aristocracia europea y magnates de todo el mundo.

(Por Pedro C. Baca)