Limpiar diariamente tu cara para eliminar las toxinas producidas durante la noche, de igual manera, al acostarte y desmaquillarte limpiar tu piel de impurezas. Ah y no olvides exfoliar tu piel una vez por semana, para eliminar el exceso de células muertas.

No sólo se  trata de uno de los grandes problemas de la sociedad moderna junto a la ansiedad sino que también el estrés es uno de los grandes enemigos de tu belleza y especialmente de tu piel.

Si en estos días andas acelerada, ansiosa y con mil preocupaciones, en suma, estresada, tal vez no lo notes pero los efectos se verán reflejados en tu piel pues se verá sin luminosidad, cansada, con pequeñas imperfecciones, granitos y otras marcas.

Aquí algunas señales y cómo combatirlas, de acuerdo con información de la Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos (Canipec).

Ojeras marcadas

Notarás que las orejas se vuelven más visibles y oscuras e incluso estarán acompañadas de pequeñas bolsas e inflamación de la zona.

Recomendación

Usa un gel o roll-on antiojeras.

Deshidratación y sequedad

Notarás que tu piel se seca tras tu rutina de limpieza o al lavar tu rostro, otro síntoma es cuando tu piel absorbe rápidamente la crema que te aplicas, e incluso percibirás descamaciones en algunas zonas.

Recomendación

Aplica diariamente un hidratante que tenga como base el ácido hialurónico que es el que mejor capta el agua, por supuesto toma agua durante el día.

Imperfecciones en la piel

El estrés también puede provocar la aparición de granitos, erupciones y otras imperfecciones en tu piel, lo cual puede deberse a que se produce demasiado grasa o porque a veces se deja de producir.

Recomendación

El colágeno y la elastina que forman parte de tu piel se ven afectadas también por el estrés, de ahí que ciertas líneas de expresión se marquen o se hagan más visibles , ocasionando la aparición de rasgos más duros y a veces arrugas.

Líneas de expresión

Duerme al menos ocho horas diarias esto hará que tengas una apariencia más fresca, no cenes pesado y realiza alguna actividad relajante para dar descanso a tu piel.

Recomendación

Irritaciones, rojeces y sensibilidad

Cuando estás sometida a estrés puedes percibir que sin algún motivo en particular tu piel experimenta irritación, sensibilidad o rojeces, y es que el estrés provoca que tu piel se vuelva muy sensible y reaccione con facilidad.

Recomendación

Usa productos específicos que te ayuden a sobrellevar esta etapa.

Falta de luminosidad

Sí el estrés es responsable de que tengas días en que tu piel se torne opaca y sin vitalidad, ese brillo natural que caracteriza a una piel sana, debido a que los nutrientes que deberían llegar a la piel a través de la sangre se acumulen en los músculos porque existe tensión.

Recomendación

Busca un buen serum, producto cosmético que actúa en las capas más profundas de la piel, a diferencia de la crea y que contrarresta el efecto de la poca luminosdad.

Más tips

Haz ejercicio.

Procura tener una buena alimentación.

Realiza una rutina de limpieza, exfoliación e hidratación de tu piel.

Descansa y duerme al menos ocho horas diarias.

Busca productos que tengan una alta concentración de antioxidantes