Habrán pasado 45 años desde que los británicos vieron una boda de una princesa de nacimiento, la de Ana de Inglaterra con el capitán Mark Phillips, para atestiguar otra, la de Eugenia de York con el empresario Jack Brooksbank.

El noticia ha causado furor entre los súbditos del Reino Unido, tanto como la del príncipe Harry con la ex actriz Meghan Markle, y es que Eugenia ocupa uno de los ocho primeros lugares en la línea de sucesión al trono.

No pasa inadvertido que esta royal de 27 años es la “oveja blanca” de su familia, discreta y trabajadora, muy alejada de polémicas y escándalos, incluso de corrupción, que persiguen a sus padres, el príncipe Andrés y la duquesa de York, Sarah Ferguson, así como a su hermana mayor, la princesa Beatriz, con casi 30 años de edad pero sin rumbo en la vida.

Eugenia con su hermana mayor, la princesa Beatriz, y el padre de ambas, Andrés de Inglaterra.

Con su madre, la duquesa de York

Además, este matrimonio es la culminación de siete años de noviazgo que han resistido a todo, altibajos, distancia y tiempo.

¿Quién es el futuro esposo?

Cuatro años mayor que Eugenia, Jack Brooksbank conoció a su futura esposa gracias unos amigos común cuando ambos estaban en la estación suiza de Verbier, donde los York tienen una casa. El joven se educó en la escuela Stowe, ubicada en el condado de Buckinghamshire, pero optó por no ir a la universidad y se ha dedicado a los negocios de la hostelería desde su mayoría de edad.

De hecho comenzó como mesero, pero gracias a su dedicación ascendió y ahora es gerente de uno de los clubs más prestigiosos de la capital inglesa, el Mahiki, en el exclusivo barrio de Mayfair. Ahora quiere crear una cadena de pubs con “un ambiente muy relajado, pero exquisito”.

¿Y Eugenia?

Tras vivir unos años en Nueva York -lo que la obligó a mantener su relación con Jack vía Skype-, la princesa regresó a Reino Unido para trabajar como galerista de arte en el Hauser & Wirth de Londres.

La hija menor de Andrés y Fergie es una chica sencilla y con los pies en el suelo, aseguran quienes la conocen, además de que no simpatiza mucho con el protocolo y prefiere salir con sus amigos que acudir a una recepción oficial.

Desde hace dos años, Eugenia vive de alquiler en un piso de tres habitaciones -conocido como Ivy Cottage- en Kensington Palace. Se espera que luego de la boda se instale en el piso que su ahora prometido tiene en un exclusivo barrio londinense.

(Por Pedro C. Baca)