Felipe de Edimburgo se llevó el susto de su vida al protagonizar un aparatoso accidente automovilístico en las cercanías a su residencia de Sandringham.

Resulta que el pasado jueves el marido de Isabel II decidió que era un buen momento para conducir su Land Rover por los caminos cercanos.

El príncipe cumplirá 98 años en unos meses y conserva su carácter enérgico, así que ninguno de sus asistentes se atrevió a contradecirlo.

Felipe tomó la carretera pero cuando llegó a una intersección con otro camino dio la vuelta demasiado rápido y volcó, invadiendo el carril en sentido contrario y chocando con otro carro.

De acuerdo con la prensa británica, el anciano caballero no sufrió lesiones de consideración pero quedó conmocionado.

En cuanto al otro vehículo, se sabe que era un Kia en el que viajaban dos mujeres y un bebé de nueve meses.

Un vocero de la policía agregó que agentes de tránsito y paramédicos se presentaron al lugar del accidente y que todos los involucrados fueron sometidos a pruebas de alcoholemia, mismos que no arrojaron ningún resultado anormal.

Después de asegurarse de que las ocupantes del Kia estaban bien y ofrecer disculpas, el príncipe fue conducido a su residencia en la que guarda reposo.

Felipe de Edimburgo se retiró de la vida pública al cumplir 95 años, pero de cuando en cuando participa en algunos eventos oficiales.

Por Pedro C. Baca

Foto Leon Neal / AFP