El rey Felipe VI de España llega a nuestro país en un viaje relámpago para presenciar la toma de posesión del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Es indudable el cariño que el monarca ibérico siente por México, país que escogió para su Luna de miel con la reina de Letizia, quien, no olvidemos, realizó sus prácticas profesionales como periodista en Guadalajara, Jal.

Otra muestra de su aprecio fue que escogió a nuestro país para realizar su primera visita como Jefe de Estado a un país latinoamericano, entonces se le vio muy animado recorriendo distintas partes del país y brindando con una copita de tequila.

En esta ocasión forma parte del nutrido grupo de invitados de honor a la ceremonia cívica que se realizará en el Palacio Legislativo de San Lázaro para investir al licenciado Andrés Manuel López Obrador como presidente de México.

Su llegada está prevista para este jueves por la próxima secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, en el Hangar presidencial.

Durante el viernes tiene previsto varias actividades privadas, así como un encuentro con la comunidad española en nuestro país.

Después de los actos en San Lázaro, el carismático monarca, quien últimamente no deja la barba que le sienta tan bien, se reencontrará con el presidente López Obrador y su esposa Beatriz Gutiérrez Müller en Palacio Nacional, durante una recepción que ofrecerá el nuevo mandatario mexicano a sus invitados extranjeros.

Dato curioso, en este viaje, don Felipe asiste en representación de su heredera, Leonor de Borbón, ya que, de acuerdo con el protocolo de la Casa Real Española, es la princesa de Asturias quien debería atender este compromiso, pero debido a la edad de la niña, todavía no es prudente que cumpla con esta agenda.

No es la primera vez que el rey de España asiste a la investidura de un presidente mexicano, lo hizo en 2012, precisamente cuando era príncipe de Asturias, heredero del entonces rey Juan Carlos I.

¡Bienvenido Majestad!

Por Pedro C. Baca