Fernanda Castillo jura y perjura que jamás se obsesionado con su figura, pero reconoce que de un tiempo para acá se siente un poco «atormentada» por su peso.

Fiel a su estilo bromista y juguetón que la ha convertido en la actriz de comedia más famosa del momento, Fer dice que siempre ha sido delgada pero que engordó por exigencia de su papel en la película Dulce familia.

«¡Engordé 13 kilos y honestamente lo disfruté, porque comí de todo y sin culpa!, los problemas comenzaron cuando terminó el rodaje y quise recuperar mi figura», confesó en exclusiva para JDS.

La protagonista de éxitos como Una mujer sin filtro y Mi pequeño gran hombre ha tratado de no desesperarse, aunque no faltan los momentos bochornosos, como cuando quiere ponerse un vestido sexy y lo siente como una faja.

En una escena de Dulce familia.

Lo cierto es que la guapa sonorense no se arrepiente porque lo considera un reto actoral que encaró con mucho gusto y total responsabilidad, ahora espera solamente la opinión del público cuando se entrene la cinta el próximo 10 de mayo.

En tanto llega ese momento ya se ocupa de otro desafío: compartir escenario con Arcelia Ramírez en la obra Hermanas, melodrama que la tiene fascinada porque la sacó de su zona de confort con un personaje que debe sobreponerse al dolor y la pérdida.

Por Pedro C. Baca

Con info de JDS