Harry de Inglaterra está muy enamorado y bien comprometido con su matrimonio, a tal grado que está renunciando a muchos de sus pasatiempos por complacer a su esposa, Meghan de Sussex.

Resulta que el nieto consentido de Isabel II no participará en la tradicional jornada de caza junto a su padre y su hermano como venía haciendo los últimos 20 años en Sandringham.

Y es que, según Daily Mail, Meghan es una ferviente amante de los animales y habría pedido a su esposo dejar de matarlos por diversión.

La petición de la nueva duquesa es plausible, pero no faltan quienes la han interpretado como una acción más para alejarlo de la familia real, con la que ella no logra congeniar.

Al mismo tiempo, la ausencia de Harry en tan importante reunión familiar ha sido vista por los medios británicos como algo que profundizará el distanciamiento con su hermano Guillermo, asunto del que Revista Actual te ha mantenido al tanto.

Al príncipe siempre la han encantado tanto la cacería como las fiestas ya que ambas actividades lo relajan y le hacen olvidarse un rato del protocolo, pero todo indica que, por Meghan, renunciará a ellas por completo.

Cuando los esposos visitaron Jamaica para celebrar el enlace de Tom Inskip, el mejor amigo del príncipe, fueron los primeros en abandonar la fiesta y enclaustrarse en sus habitaciones.

Desde hace tiempo no se le ve disfrutar de la noche londinense con el grupo de amigos con el que Harry creció.

La voluntad de Meghan habría pesado también en la decisión de Harry de mudarse de casa, ya que dejaron el Palacio de Kensington para instalarse en una bella finca de Fogmore Cottage.

Las malas lenguas dicen que Meghan ha querido poner tierra de por medio con los duques de Cambridge porque no quiere que nadie, excepto ella, influya en su marido.

Hasta ahora, el príncipe está más que dispuesto a dejarse guiar por su amada.

Por Pedro C. Baca

Foto PPE/Nieboer/Sipa USA