Juan Carlos de Borbón y Borbón deja la vida pública. El monarca emérito de España lo comunicó a través de una emotiva carta que envió a su hijo y sucesor Felipe VI.

En la misiva explica que ha llegado el momento de entrar en «una nueva etapa de su vida, satisfecho por haber dedicado varias décadas al servicio público».

Juan Carlos de Borbón (der.) con su hijo y sucesor el rey Felipe VI.

El próximo 2 de junio, justo cuando se cumplan cinco años de su abdicación, tendrá lugar el último evento oficial en el que participará Juan Carlos de Borbón como representante de la Corona española: un homenaje a su madre, la finada condesa de Barcelona.

En adelante, el rey emérito no tendrá agenda y acudirá a cuanto acto institucional guste, pero a título personal, o podrá retirarse a la vida privada en alguna de sus fincas.

En la carta dirigida a su sucesor, el ex jefe del Estado español, de 81 años de edad, señala que se tomó varios meses para concretar su decisión y hacerlo en el quinto aniversario de su renuncia al trono.

Legado histórico

Juan Carlos de Borbón, quien en su momento fue llamado Juan Carlos I, fue rey de España entre 1975 y 2014, periodo de cambios trascendentales para su país que él ayudó a consolidar.

Fue un soberano muy querido, pero en sus últimos años su reinado se oscureció por su apasionado romance con una princesa alemana, quien fue señalada como traficante de influencias por la prensa española.

Juan Carlos y su amiga la ex princesa alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein.

Luego de sufrir un aparatoso accidente mientras disfrutaba con su amante de un costoso safari en Botsuana, Juan Carlos encaró el repudio de la sociedad española, agobiada por una crisis económica sin precedentes.

Durante una cacería en Botsuana pocas horas antes de sufrir una aparatosa caída.

En un acto inédito en la historia de la monarquía española, el entonces rey lamentó su conducta públicamente con un «perdón, me he equivocado», pero no pudo reparar el daño a su prestigio.

Desde su abdicación ha llevado una vida discreta, ya sin Corinna y con una agenda nutrida de actos oficiales.

También ha tenido tiempo de convivencia con sus nietos, especialmente Felipe Juan Froilán y Victoria Federica de Marichalar, con quienes comparte la pasión por la tauromaquia.

De vez en cuando se dejaba ver en público con su aún esposa, la reina emérita Sofía, quien mantendrá su agenda.

Por Pedro C. Baca

Fotos AFP