Justin Bieber ha decidido posponer su boda religiosa y no tiene fecha para reprogramarla.

La ceremonia bajo el rito católico se realizaría en algún momento de este verano pero ya no será así.

No es que algo vaya mal en su matrimonio con la modelo Hailey Baldwin, pero por ahora el intérprete de «Love Yourself» tiene otra prioridad: recuperar su salud mental.

De acuerdo con sus amigos cercanos, Justin atraviesa por una profunda depresión de la que busca salir con tratamiento médico, meditación y produciendo música.

Aclaran que no hay motivos para preocuparse por él. La situación está bajo control y el cantante canadiense ya sonríe sin esfuerzo porque se siente de mejor ánimo.

Lo mejor de todo, cuenta con el respaldo de su amada, quien, a pesar de tener su propia agenda de compromisos, no ha puesto condiciones para permanecer a su lado.

Después de sostener una relación intermitente por varios años, Justin Bieber (25) y Hailey Baldwin (22) se casaron sorpresivamente a fines del año pasado.

A partir de entonces se les ha visto muy unidos, además de mantenerse lejos de escándalos y excesos.

Su círculo cercano insiste en que los ven tan enamorados como el primer día y que juntos saldrán de este desafío. Tienen el mundo por delante.

Por Pedro C. Baca

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