No es nada sorprendente ver a Kim Kardashian luciendo algún look extravante o en extremo provocativo, sin embargo, aún cuando pensabamos que no podría ir más lejos, en esta ocasión nos demuestra que siempre se puede ir más allá de lo imaginable… y no precisamente en un buen sentido.

En esta ocasión, Kim optó por llevar un vestido que se rige bajo la tendencia naked, pero en un nivel demasiado literal. Más que una prenda, lo que la famosa vistió para asistir a una cena en el restaurante japonés Calabasas en California, pareciera una vil cortina de baño totalmente transparente. ¡Así es! el vestido que decidió usar era completamente de plástico traslúcido y lo único que la cubría era una gabardina en color beige de Jill Sander.  Definitivamente una forma de adoptar la tendencia al extremo.

¿Tú qué opinas de la elección?

Foto:Instagram

TE PUEDE INTERESAR