A sus 37 años, Catalina, la duquesa de Cambridge, se siente realizada como esposa y madre. Con tres pequeños en casa, uno de ellos un futuro rey, no le desagrada la idea de agrandar la familia.

El tema salió a relucir durante una reciente visita a Irlanda del Norte cuando en una audiencia se encontró con un pequeño de cinco años que le obsequió un ramito de flores.

La duquesa de Cambridge recordó entonces lo bendecida que se siente por vivir rodeada de niños. “Los niños son la mayor alegría y los padres debemos disfrutarlos en cada una de sus etapas, sobre todo cuando son muy pequeños”, explicó emocionada.

Alguien de la concurrencia le preguntó si tendría un descendiente más. Catalina respondió sonriendo que el asunto pondría muy feliz a su marido, el príncipe Guillermo, pero también “un poquito nervioso”.

Catalina y Guillermo de Cambridge se casaron en abril de 2011 luego de un largo noviazgo.

Los duques debutaron como padres en julio de 2013 cuando nació el príncipe Jorge, tercero en la línea de sucesión al trono británico.

En mayo de 2015 recibieron a la princesa Carlota, y hace menos de un año, en abril de 2018, dieron la bienvenida al príncipe Luis, por ahora el consentido de la familia.

Los futuros reyes británicos con sus tres hijos.

Para nadie es un secreto que el príncipe Guillermo se casó con la ilusión de forjar una familia numerosa, y a Catalina la idea le entusiasma, siempre y cuando se repartan tareas, responsabilidades y momentos para estar muy cerca de sus hijos.

Por su parte, algunos videntes han predicho que la feliz pareja procreará por los menos a cinco bebés.

Por Pedro C. Baca

Fotos AFP