Como mamás es normal vestir a los hijos de la misma manera, además de que es lo más práctico y cómodo para sacarnos de apuros, y sí… ¡Se ven divinos! Sin embargo, expertos afirman que esto no es la mejor opción durante el crecimiento de los niños. 

De igual manera, es muy común que cuando se tienen gemelos caigamos en la costumbre de vestirlos igualitos, pero los investigadores afirman que los gemelos tardan aproximadamente 6 meses en descubrir que son diferentes e individuales de su hermano, si a esto le sumas que están vestidos igual, suele ser aún más confuso.

Cuando los niños están en crecimiento necesitan aprender a construir su propio concepto sobre ellos mismos y puede tener resultados negativos en un futuro de manera que no logren definirse y encontrarse a sí mismos.

Aunque nos parezca adorable y se vean muy tiernos no es lo ideal, ya que sabemos que los niños por más hermanos que sean, no son iguales en personalidad, debemos respetar su singularidad, intereses y gustos y por supuesto sus decisiones. 

(Lety Casarín)

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