Como cada que empieza el año, la mayoría de las mujeres nos imponemos el reto de hacer ejercicio, de comer más saludable y cuidar nuestra piel, sólo con el principal propósito de vernos mejor. Durante el inicio de cualquier mes, empezar una rutina de ejercicio es una gran idea, pero cuando se necesitan resultados exprés hay que buscar también otras alternativas. Así es como llegue a FIT 23. Una empresa mexicana dedicada a buscar innovadoras alternativas para mejorar la apariencia física de sus clientes.

Su éxito consiste en que a través de que la colocación de electrodos situados estratégicamente en el cuerpo y que generan contracciones musculares, se estimulan los músculos de tal manera que se contraigan lo suficiente como para ejercitarlos intensamente. Durante el entrenamiento, el 90% de los músculos se activan y trabajan de manera simultánea, llevando a cabo una actividad mucho más intensa que si se hiciera un ejercicio voluntario. Esto es posible gracias a un chaleco que suministra estimulos adicionales al músculo, además de que mientras se reciben los llamados“toques”, se hacen ejercicios leves para ejercitar más el músculo indicado. Estos ejercicio van aumentando conforme el entrenador personal considera que el cuerpo se ha adaptado mejor a los toques y la condición física ha ido en aumento.

Además, existe la opción de enfocarse en únicamente bajar de peso, sólo en reafirmar y tornear el cuerpo o ambos objetivos a la vez. ¿Los resultados? Tonifica la piel y quita celulitis, reduce grasa corporal, reafirma hasta los músculos más débiles en sólo cuatro sesiones, aumenta la resistencia y fuerza del cuerpo y mejora la circulación sanguínea. Lo mejor de todo es que ves un cambio real en tu cuerpo a partir de la tercera sesión y en la mayoría de los casos, para la octava sesión (es decir, cuatro semanas), podrás presumir de cuerpazo. Son sólo 23 minutos al día que equivalen a cuatro horas de ejercicio intenso en donde se queman 800 calorías. No necesitas ropa especial porque ahí te la dan, no terminas sudado y no toma mucho tiempo, pero eso sí, al finalizar el ejercicio te sientes realmente agotado, por lo cual es importante comer muy bien antes y después del mismo.

Yo voy a la mitad y ya noto un cambio radical y estoy feliz porque he logrado bajar medidas de la parte que más me cuesta a mí y a la mayoría de las mujeres: las chaparreras. Así que si tienes poco tiempo o buscas un tratamiento de ejercicio que logre lo que no estés obteniendo en el gimnasio, esta es una muy buena opción,tanto para hombres como para mujeres.

Hay tres sucursales en la zona metropolitana de la Ciudad de México: una en Prado Norte, otra en Lomas Altas y en Interlomas. Los precios son un poco elevados, pero te ofrecen paquetes y en realidad con pocas sesiones puedes lograr tus objetivos. Puedes encontrar más información en la página de internet www.fit23.mx

 

(Por: Fernanda García Villaseñor)