Más que un problema estético, es la insuficiencia en la circulación de sangre de nuestras piernas.

¿Sabías que si tu abuelita tiene várices, tu mamá tiene várices es muy probable que tu también sufras de esta insuficiencia en la circulación?, así que presta atención a tus piernas.

Las várices, como consecuencia de la insuficiencia venosa crónica, es un mal que afecta aproximadamente a un 68.7% de las mexicanas, causando problemas no sólo estéticos, sino en afecciones que pueden derivar en algo más severo. Esta enfermedad venosa es tan común, que es probable que hayas escuchado mucho sobre ella o incluso conozcas a alguien que la padece.

 

 

En la enfermedad, las venas acumulan  sangre la cual no fluye adecuadamente debido a la debilidad de la circulación, lo que provoca que las venas se vean dilatadas, ensanchadas y de coloración diferente al resto. «Cuando las venas no ayudan a que la sangre fluya de manera habitual, es decir, de los pies al corazón, es riesgoso ya que se forman coágulos y puede llegar a una trombosis venosa”, señala el experto Ernesto Cobos, angiólogo del Hospital DioMed.

Si bien, no se conoce la causa exacta de la aparición de las venas varicosas, es importante que estés atenta de su aparición para buscar un tratamiento adecuado. » Pueden aparecer a cualquier edad, todo depende de los factores de riesgo que cada persona». No es un problema sólo de mujeres también las pueden padecer los hombres tiene que ver con la predisposición genética, familiar y otros factores de riesgo asociados.

 

 

El especialista te recomienda:

  • Usa zapatos bajos, con tacón pequeño o tras utilizar los zapatos altos, ponte a descansar en alto las piernas y un masaje relajante después de una larga jornada laboral.
  • Camina, eso ayuda a mejorar la circulación.
  • Practica ejercicio cardiovascular, aeróbico para fomentar el buen funcionamiento de la circulación de la sangre.
  • Consulta a un angiólogo, porque existen excelentes tratamientos innovadores de mínima invasión que ayudarán a tus piernas a tener una mejor calidad de vida.

 

Por Alejandrina Aguirre Arvizu